Un día como cualquier otro, una joven llamada Melani fue a la tienda a comprar un dulce, pero, antes de llegar a la tienda se encontró en el piso un ticket que decía: código para ser princesa.
Todo comenzó en un día cualquiera con un hermoso cielo y una cálida temperatura, estaba caminando por el bosque admirando la naturaleza intentando hallar un lugar que era muy famoso, ya llevaba tiempo caminando y estaba muy cansado, sin duda asombrado por los bellos paisajes; entonces tropecé con una raíz de un gran árbol y caí dándome unos fuertes golpes en mi cuerpo, el dolor y las heridas ocasionadas eran muy graves y aunque comencé a sentir miedo, tomé una rama y me apoyé en ella para poder caminar, estaba tan perdido y mareado que no podía recordar cómo volver.
Desperté en una habitación en la que nunca había estado, pero me resultaba bastante familiar, así que en un tono fuerte dije – ¿hay alguien ahí? Me sentía seguro, era como una extraña sensación de Beja vu, en un instante me levanté de la cama y me dirigí hacia la puerta, mis pisadas se hacían sentir en toda la habitación, abrí cuidadosamente, al salir me encontré con un extenso pasillo lleno de puertas, era realmente escalofriante y parecía no tener fin.
Rosando con mis pies desnudos el sereno mañanero, sentí pasar muy cerca de mis oídos el zumbido de la brisa que golpea fuerte mi cuerpo asegurándose de que esté ahí, mi cabello se eriza moviéndose con prisa, mis poros destilan vapor con fragancia a café, rosadas están mis mejillas, pero no todo lo que veo son maravillas, siento cada vez más cerca, mi peor pesadilla.
1991, distritos de consuegra, Toledo. En un hogar humilde y acogedor vivía una feliz familia, conformada por los padres y su único hijo, llamado Adam, todos los días Adam y su madre salían a la calle a jugar al futbol, o se iban de paseo al parque junto a su padre, eran momentos inolvidables para Adam, tenía la familia perfecta, la que todos podrían desear.
¡Érase una vez! Un día, llegó el alcalde con su esposa a prenderla, ya que ésta era de las farolas que se encendían con fósforos.
Un día me conto mi papá, que mi abuela tenía un mochilón donde ella transportaba todo lo que le regalaban cuando salía a visitar.
Pedro tenía un sueño y le pidió a Dios que se lo realizara… conocer Patillal, pues todos hablaban mucho de él, sus padres en su cumpleaños lo llevaron allí para que lo conociera, le conto a sus amigos de lo emocionado que estaba pues se encontraba en… Patillal. leer
Despierto, me doy cuenta que algo hace falta en casa, me siento a la mesa, pero… – ¡qué soledad!
¡Maldita sea! Dije mientras me levantaba del ya zarrapastroso edredón. Ha pasado el tiempo y siento como aún la miseria se apodera de mí.
Habían caído unas gotas pasmosas la noche anterior, el amanecer se tornaba frio y se veía niebla a través de la ventana, en cama se encontraba una mujer hermosa, la más bella, de las que jamás hubiese podido imaginar.
Había una vez un hombre llamado Juan, era un hombre alto de ojos claros y piel blanca, era agricultor le gustaba sembrar y cosechar sus sembrados y los salía a vender al pueblo.
En una colina muy lejana vivía un conejo aventurero que quería conocer un bosque encantando, pero sus amigos le decían que ere muy pequeño para su aventura.
Anoche, mientras cerrábamos la edición de noticias y opinión que hoy usted lee en medio impreso y digital, preparábamos un informe de los estudiantes que, desde sus colegios oficiales, han enviado sus historias para participar en el concurso Leer es Nuestro Cuento que esta casa editorial realiza con el apoyo de la Secretaría de Educación Municipal.
En la infancia de Lisa hubo una persona muy especial para ella era su primer amor, Liam donde pasaron muchas cosas, hubo un momento donde sus padres se la llevaron a Estados Unidos, antes de irse ella y Lyam se juraron amor eterno.
Hace muchos años, existió una niña muy bonita y con una nobleza incomparable; era el sueño más anhelado de una pare de esposos que pedían a Dios que su sueño se hiciera realidad.
Había una vez una linda cascada donde nació una hermosa rosa de varios colores, que al verla la gente quedaba sorprendida al verla.
Érase una vez una familia que no era muy unida y que no le tenían miedo a nada ni a nadie.
El 19 de julio es la fecha límite de entrega de los cuentos en esta iniciativa dirigida a estudiantes de bachillerato de las instituciones educativas públicas de Valledupar.
Se trata de una iniciativa realizada por esta casa editorial en alianza con la administración municipal, por medio de la Secretaría de Educación, que busca motivar la lectura y escritura entre los estudiantes de bachillerato de instituciones oficiales.