Érase una vez una familia que no era muy unida y que no le tenían miedo a nada ni a nadie. Pero uno de ellos llamado Mario siempre había algo que lo austaba y era la oscuridad; siempre que Mario se iba a dormir escuchaba las cucharas y los platos como rechinaban en medio de la noche y no se atrevía a ir a ver que sucedía por la oscuridad, el muy asustado por que cada vez los platos y las cucharas rechinaban más duro, se levantó de su cama y encendió la luz pero las luces del pasillo todavía estaban encendida, cuando él va hasta la puerta de su cuarto de pronto se va la luz y en medio de la oscuridad muy asustado se va a su cama y se arropa, los platos y las cucharas; se escuchaban más cerca de la habitación de Mario.
En esa casa todas las noches se escuchaban los mismos ruidos que no dejaban dormir y Mario se tomó la tarea de cazar esos ruidos a pesar sus miedos. Como cada miembro en la familia tenías sus obligaciones poco se veían y no dialogaban comúnmente.










