Había una vez una linda cascada donde nació una hermosa rosa de varios colores, que al verla la gente quedaba sorprendida al verla. Pero la rosa era muy vanidosa por creerse la más hermosa del lugar; cerca de ahí estaba un pantano donde vivía un gran sapo que desde lejos se hacía notar por su verde color en la piel.
Un día se le acercó un sapo que se cobijó entre su sombra ella le pidió que se retirara porque su presencia empañaba el paisaje de aquel lugar. Además era muy feo y no encajaba en ese lugar.










