1991, distritos de consuegra, Toledo. En un hogar humilde y acogedor vivía una feliz familia, conformada por los padres y su único hijo, llamado Adam, todos los días Adam y su madre salían a la calle a jugar al futbol, o se iban de paseo al parque junto a su padre, eran momentos inolvidables para Adam, tenía la familia perfecta, la que todos podrían desear.
Cuando el hijo era todavía un niño, sus padres notaron su relevante amor hacia la luna y su madre solía cantarle una bella canción sobre ésta para que el niño se durmiera. Años después Adam perdió a su madre quien enfermó de un extraño padecimiento y esa misma noche la luna sufrió un eclipse rojo que le daba una apariencia diabólica.










