Las inundaciones en Nueva Flores, en jurisdicción de San Diego, dejaron al menos 16 familias damnificadas. En Agustín Codazzi, el Ideam pidió especial atención por posibles incrementos en los niveles de la cuenca media del río Cesar.
Vendaval en La Loma (El Paso, Cesar) dejó cerca de 400 familias damnificadas y evidenció la vulnerabilidad rural ante vientos extremos en el Caribe colombiano.
Un vendaval con fuertes lluvias golpeó a Valledupar en la noche del viernes, tal como lo anticipaban los pronósticos para el inicio de semana.
Autoridades indígenas y municipales continúan el censo casa a casa en Atánquez para priorizar ayudas a las familias afectadas por el vendaval y las fuertes lluvias del 26 de mayo.
La Alcaldía de Valledupar, a través de la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, declaró la alerta amarilla en todo el municipio como medida de atención y prevención, luego del vendaval que azotó la ciudad, dejando serias afectaciones en zonas urbanas y rurales.
Uno de los bomberos voluntarios que atendió parte de la emergencia ayer, aseguró a EL PILÓN que hoy atenderán las afectaciones en el barrio Divino Niño y en la institución educativa de La Nevada para que los estudiantes puedan recibir las clases sin complicaciones.
Estas situaciones de emergencia climática también se deben a que se han presentado ondas tropicales en el Caribe que generan coletazos en el centro y norte del departamento.
En el corregimiento de Puerto Bocas, una de las zonas más afectadas, fue realizada la primera entrega de alimentos, enseres y materiales para restaurar los techos de algunas viviendas.
Asimismo, se estableció que fueron 10 viviendas las que presentaron daños.
Una familia en el corregimiento de Patillal, jurisdicción del norte de Valledupar, quedó sin la única fuente de ingresos para su sustento diario a raíz del fuerte vendaval registrado el pasado sábado.
Las 28 familias que resultaron afectadas por el vendaval que cayó días pasados en la vereda Los Deseos, perteneciente al corregimiento de San José de Oriente, municipio de La Paz, siguen a la espera de la ayuda gubernamental prometida luego que las fuertes lluvias y vientos huracanados acabaran con gran parte de los cultivos de pancoger y sus humildes viviendas.
Parceleros de la vereda Los Deseos, en San José de Oriente, perteneciente al municipio de La Paz, perdieron los cultivos de pancoger y sus viviendas, debido a un fuerte vendaval.
Las lluvias estuvieron acompañadas de fuertes vientos que derribaron árboles, situación que generó el temor en la comunidad.
Los fuertes vientos se llevaron todo a su paso, incluso tejados, cercas, derribando árboles que cayeron sobre casas, afectando a por lo menos tres familias y 30 personas que se dedican a la agricultura y ganadería.
Los hechos se registraron en los barrios Niño Jesús, 21 de Enero y La Victoria.
La comunidad quitó los árboles que estaban en la vía.