¡Qué vaina tan sabrosa es reunirse con los amigos! Tener la dicha de darles un fuerte abrazo, hablar de todos los temas y escuchar detenidamente los sabios planteamientos de cada uno de ellos.
Por una gentil y oportuna invitación de nuestro patrón, el doctor Juan Carlos Quintero Castro, director y dueño de EL PILÓN, fuimos atendidos con un suculento desayuno por doña Edith Mendoza, quien no es otra que la querida “Mona” del Patacón Pisao. Como siempre, se lució con sus famosos chicharrones, arepa limpia con carne molida o huevo perico, yuca gomuita, jugos varios y un espumoso chocolate, no sin antes atendernos con un delicioso tinto con jengibre.
La reunión se extendió por espacio de dos horas, en donde le dimos rienda suelta a la lengua y a la mente de los columnistas asistentes: Cenaida Albis, Óscar Martínez, Darío Arregocés, Rodolfo Ortega, Antonio Araujo, Jorge Naín, Aquilino Cotes, José Romero Churio, Safady, Edgardo Mendoza, Eduardo Santos, Juan Rincón, Napoleón de Armas, José Martínez, Clara Inés Araujo; en representación de los más jóvenes, Jesús Daza Castro; y para completar, yo.
No saben de la que se perdieron —por pendejos— Rodrigo López Barros, Fausto Cotes, Jaime García, Julio Oñate, José Atuesta, Eloy Gutiérrez, Luis Díaz, Rosendo Romero, Miguel Aroca, Hernán Maestre, quienes en otras oportunidades nos han acompañado, pero hoy no les dio la gana (ojalá en la próxima lo hagan). Al igual que Goyo Guerrero, Yarime Lobo, Edgardo Maestre, María Vega y Dayana Ibarra. Y cómo sería de grato contar con la presencia de los foráneos Indalecio Dangond, Pepe Félix Lafaurie, Amilkar Acosta, Rafael Nieto, Azael Carrillo y Jorge E. Ávila.
Me pregunto: ¿habrá en el país otro periódico tan rico en buenos columnistas como EL PILÓN? Yo creo que no.
El columnista, magnífico escritor costumbrista y famoso abogado Carlos Rodolfo Ortega Montero, nos sorprendió regalándonos su último libro, “Acuerdos de provincia”. El doctor Romero Churio, con la sapiencia y fluidez verbal que lo caracteriza, anunció “sus memorias”, que con seguridad será un deleite leer, pues el tocayo sí tiene vainas y experiencias que contar.
Cenaida y Jorge Naín aprovecharon la oportunidad para promocionar sus nombres para la Rectoría de la Universidad Popular del Cesar (UPC); ojalá uno de los dos salga adelante para regir los destinos de este famoso claustro universitario. Aquilino, como siempre, con buenos apuntes de la región; “Napo” en silencio —silencio elocuente, quizás en qué estaba pensando—; Safady, genial como siempre; Toño esperando turno —que parece que no le llegará en este Gobierno— y así todos echamos nuestro “mochito”.
Ojalá que repitamos esta inolvidable experiencia. Gracias, doctor Juan Carlos, por continuar la iniciativa que tuve yo, en donde se magnifica la fraternidad que siempre ha reinado en la familia de columnistas de nuestro emblemático diario.
Se me olvidaba —me pasa con frecuencia y me crea problemas—, extrañamos también la presencia de Dickson Quiroz, quien aunque ya no es dueño, sigue siendo parte esencial de la existencia pilonera. Gracias, Dickson, por haber tenido la feliz idea de iniciarme en este oficio que hace como 25 años comencé; ya llevo más de 1.200 columnas que, lógicamente, me producen grandes dividendos y de las cuales estoy pendiente de seleccionar algunas para editar mi segundo libro. Ojalá pueda hacerlo porque la flojera me tiene “fregao”, pero voy a hacer el esfuerzo.
Por enésima vez, señora directora de Tránsito: ¿cuándo va a proceder a reparar el sinnúmero de reducidores “muecos” o “boquinetos” que se encuentran regados en la ciudad y que son un verdadero peligro para peatones y conductores? No es por joder que se lo digo, es una realidad por el bienestar de la ciudad que quiero tanto y me duele verla en esas condiciones.
Por José Manuel Aponte Martínez





