DOS PUNTOS
Por: German Piedrahíta
Pasó el foro de juventudes y me queda un amargo sabor por el esfuerzo perdido en un ejercicio que poco deja en lo político. Irrespeto para el evento, sus organizadores, invitados y asistentes, cuando se pasa de la biblioteca al patio de Bellas Artes, patio bueno en las noches, por el supuesto de ser un acto proselitista, ¿quien manejó ese concepto? ¿Y el auditorio de Bellas Artes?
Una hora de retraso y una asistencia, joven, de poca representatividad por ser la mayoría estudiantes de colegio, sin voto, y una ínfima o nula participación de la juventud universitaria, esta sí, decisoria pero nunca actuante.
En cuanto al formato de participación, 7 minutos para cada uno de los candidatos y preguntas al final, no permite la claridad de un debate, de una verdadera confrontación de ideas en donde se debería saber si el liberal está de acuerdo con el conservador; si el del Polo apoya propuestas de Cambio; si el Mira aprueba el aborto o los negros están con los gay; los verdes acompañarán propuestas de Alas o si la U va con los del PIN.
Sólo la perorata individual de cosas por hacer, si llegan y nada a responder sobre la salud, el empleo, la economía, la educación, el desarrollo planteados por los partidos.
Y llegaron las preguntas que denotaron un desconocimiento de una ley, la 375, que fue promulgada hace ya 13 años pero que aún tienen vacios de reglamentación, por lo que se hace letra muerta.





