18 mayo, 2020

La radiografía del porte de arma en el Cesar

El porte ilegal comúnmente está relacionado con los hechos violentos que más afectan a la sociedad como los hurtos, las lesiones personales y los homicidios. Por eso, las autoridades durante los controles en lo corrido del año han logrado incautar 258 armas.

FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ.

A menos de siete meses para que termine el presente año, el Departamento de Policía Cesar ha logrado capturar a 187 personas por el delito de fabricación, tráfico o porte de arma de fuego e incautar 258 armas en distintos operativos del departamento, situación que no solo refleja el trabajo de las autoridades sino también la manera fácil en que los infractores consiguen armarse.

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De las armas incautadas el 53 %, es decir 138, provienen  de fabricación artesanal, las cuales son realizadas en sitios ilegales por una o varias personas con un mínimo de conocimiento en metalurgia.

Los municipios donde más han sorprendido a los ciudadanos portando armas de manera ilegal son Valledupar con 61 detenciones, Aguachica con 33 y el municipio de La Paz con nueve.

Una de las últimas capturas se materializó en la manzana 7 del barrio subnormal de Brisas de la Popa en la capital del Cesar.  El detenido fue identificado como Víctor Alfonso Vergara, de 36 años, quien portaba sin permiso un revólver, marca Smith & Wesson, calibre 38 milímetro, con tres cartuchos. Según el reporte policial, el hombre caminaba con actitud sospecha y por eso fue requerido para la requisa en la que le encontraron el arma.  

El porte ilegal comúnmente está relacionado con los hechos violentos que más afectan a la sociedad como los hurtos, las lesiones personales y los homicidios.  Precisamente, los últimos tres asesinatos ocurridos en Valledupar y Aguachica fueron con arma de fuego, de ahí la lucha de las autoridades por incautar el armamento a manos de los ilegales.

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Asimismo adelantan investigaciones judiciales contra actores criminales que estarían alquilando armas de fuego y de fogueo a 50.000 y 70.000 pesos,  a potenciales delincuentes en capital del Cesar.

¿DE DÓNDE PROVIENEN LAS ARMAS EN EL CESAR?

Para la Policía Nacional el tráfico de armas en el departamento estaría relacionado con las zonas fronterizas con Venezuela.

Se ha logrado establecer que, la cercanía con Venezuela sería un factor determinante, pues se habría elevado la cifra de armas de fuego que ingresan desde el vecino país tras la crisis que afronta esta nación, y evidenciamos que muchas de estas armas serían de fabricación artesanal”, manifestó el coronel Jesús Manuel De los Reyes, comandante del Departamento de Policía Cesar.  

 De igual forma, el oficial agregó que  la ubicación estratégica del departamento “lo hacen proclive para que organizaciones de otras partes del país comercialicen estos elementos durante su paso por estas carreteras”.

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MODALIDADES PARA CAMUFLARLAS

Durante los operativos  los uniformados han identificado que las armas ilegales son transportadas camufladas en los carros y las motocicletas.

“El departamento es transito obligatorio para conexión del interior de país con la costa Caribe, por ende los vehículos son utilizados para el ocultamiento dentro de las diferentes partes del mismo (llantas de repuesto, carteras de las puertas y la mercancía que transporten) con el fin de evitar controles de las autoridades”, explicó el coronel De los Reyes.

Así quedó recientemente evidenciado en un control  en inmediaciones de la vía que comunica al municipio de San Alberto con el corregimiento de La Mata, jurisdicción de La Gloria, sur del Cesar, donde un conductor fue capturado por presuntamente transportar un arsenal de armamentos camuflados en un vehículo.

A Nahúm Jaimes, de 56 años de edad, supuestamente le encontraron debajo del sillón de la parte trasera del carro y el baúl, un arma de fuego tipo escopeta de fabricación artesanal, calibre 20 milímetro, dos escopetas  calibre 12 milímetro, otra calibre 16 y seis escopetas calibre 27 milímetros, las cuales estaban envueltas en papel.  De igual  forma, tenía 350 cartuchos calibre 27 milímetro y 12 más de distintos calibres y  una mira telescópica.

La mayoría de las organizaciones dedicadas al tráfico de armas se ubican en las ciudades capitales como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, razón por la cual el departamento registra escasa desarticulación de estas bandas”, puntualizó el coronel.

LOS PERMISOS SUSPENDIDOS

A través del Decreto N° 2409 del 30 de diciembre de 2019 promulgado por el presidente de la República, Iván Duque,  en el país están suspendidos los permisos para el porte de armas de fuego en el territorio nacional.

Según la Décima Brigada del Ejército Nacional, la decisión también cobija a las personas naturales o jurídicas  y la determinación va hasta el 31 de diciembre del 2020.

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UN DELITO ALTAMENTE CASTIGADO

Es así que las personas que se encuentren con armamento son objetos de ser capturados por el delito de fabricación, tráfico o porte de arma de fuego, el cual tiene una pena de prisión de 9 a 12 años, de acuerdo a lo establecido en el artículo 365 del Código de Procedimiento Penal colombiano.

No obstante, si  las armas que portan los ilegales son de uso privado de las Fuerzas Armadas o explosivos la pena sería de 11 a 15 años de prisión según el artículo 366 del Código de Procedimiento Penal.

Estos no son delitos querellables porque son de oficio, y se diferencian los dos en que en el de uso privativo de las Fuerzas Armadas se  aumenta más la pena y no tiene en ningún momento permiso para ser usada”, acotó el abogado Bernardo Ardila Fernández.

Explicó además que las autoridades para la calificación jurídica  tienen en cuenta el tipo de arma encontrada pues la de menor calibre son las que aplican para el delito de fabricación, tráfico o porte de arma de fuego.

Sin embargo, la pena de este delito podría ser aumentada en las siguientes circunstancias: que con el arma hayan cometido otro ilícito, que  se ponga resistencia en forma violenta a los requerimientos de las autoridades,  cuando se empleen máscaras o elementos similares que sirvan para ocultar la identidad de quien las usa,  se obre en coparticipación criminal, que las armas o municiones sean modificadas en sus características de fabricación u origen, entre otros.