La independencia de los organismos de control es un pilar fundamental para el equilibrio de poderes y la correcta vigilancia de los recursos públicos en cualquier democracia. Sin embargo, en el departamento del Cesar, las recientes elecciones y nombramientos en las cabezas de las procuradurías y contralorías han generado interrogantes sobre la autonomía de estas entidades.
Al revisar las hojas de vida y el pasado, varios funcionarios tienen sello político, y según conocedores, obedecen a cuotas políticas que afectan su independencia. Vamos paso a paso.
De la campaña al despacho, el caso de Angélica Olarte
El nombramiento más reciente y llamativo es el de Angélica Olarte, quien tomó posesión como procuradora regional de Instrucción del Cesar el pasado 4 de febrero de 2026. Olarte llegó en reemplazo de Miguel Rocha, declarado insubsistente en medio de versiones sobre posibles presiones políticas.






