10 octubre, 2019

‘Los pistoleros’, entre cultura obsoleta y delincuencia

Valledupar es visto ante el país social como la ciudad exótica que aportó en la construcción de la Nación a partir de la identidad y la cultura; pero también por la esencia del hombre raizal y ‘pistolero’ que dirime sus conflictos a ‘bala’. ¿Cómo transitar hacia una sociedad menos primitiva?, es el reto de diferentes sectores de la sociedad y el Estado.

Valledupar aporta el 70 % de la comisión de delitos en el global departamental.

La herencia legada por la bonanza marimbera’, el contrabando, la presencia de actores armados, entre otros factores, dejó una herencia en la cultura e identidad vallenata que está asociada a un arma de fuego, ‘tener una pistola te da poder’, ‘casi que en cada casa vallenata hay un arma de fuego’, son frases que recogimos de fuentes anónimas en nuestro trabajo de campo de personas autorizadas en materia de seguridad ciudadana y que hoy nos proponemos presentar para el análisis frente a la pregunta: ‘¿Por qué nos estamos matando los vallenatos?’, referenciada por una de las personas consultadas.

Una perspectiva sociológica va más allá de un tema de identidad cultural y profundiza en una debilidad de las Fuerzas del Estado para el control y monopolio de la seguridad y las armas. “Aunque el fin no justifica los medios. La inseguridad, la perdida de la credibilidad y la confianza en las instituciones o aparato de justicia en el país hace que la gente asuma su seguridad y auto protección por mano propia, es la vieja forma de hacerse respetar que entre otras cosas ha caracterizado negativamente la historia de las sociedades en esta región del país como es el claro caso de los guajiros que desde antaño han empleado las armas para la defensa de su reputación y del clan familiar”, es lo que dice el profesor y sociólogo, José Varela, de la Universidad Popular del Cesar, UPC.

El investigador, de la UPC, establece un patrón cultural en la Guajira que se repite en el Cesar. “Esa relación socio histórica entre ambos departamentos conserva algunos elementos del pasado en el presente entre esos la necesidad de responder al adversario a través de cualquier forma y eso incluye la violencia por eso las armas para la autodefensa es un asunto cultural pero además ideológico, político y social. A la falta de un Estado que no garantiza la seguridad de sus ciudadanos una sociedad que reclama por todos los medios su derecho al respeto por su propiedad y su tranquilidad”.

 LAS CIFRAS

Así las cosas, el coronel Lacides Ramos, comandante del Departamento de Policía Cesar, informó que: “En lo que va corrido del año se han incautado 563 armas de fuego, de esas 181 son en el municipio de Valledupar; de igual manera, se han generado 393 capturas por el delito de porte ilegal de armas de fuego, y de esas 167 obedecen al municipio de Valledupar, capturas por porte ilegal”. Las cifras presentadas han impactado en la reducción de la comisión de delitos, con la excepción del homicidio en Valledupar. En operaciones conjuntas con la Policía Judicial, la Fiscalía, y el modelo de vigilancia por Cuadrante, ha permitido que las autoridades desarticulen, “estructuras delincuenciales que se dedican al alquiler de armas de fuego; armerías que se dedican a arreglar, fabricar armas de fuego dentro del municipio de Valledupar, Becerril, La Jagua y Aguachica”.

El comandante de Policía Cesar, coronel Lacides Ramos Blanco.
Foto: Joaquín Ramírez.

Preguntamos al policía sobre las razones del exceso de armas de fuego en Valledupar y si bien no es su competencia, admitió unas motivaciones: “No sé si será algo cultural – como me lo decías- el hecho de tener un arma; se siente con poder, se siente segura, se siente que no va a ser víctima de ninguna actividad delictiva”, y advirtió sobre la legalidad y legitimidad, es decir el uso adecuado de las armas.

Frente a la justicia por mano propia el coronel refirió que muchas veces el ciudadano no dimensiona la combinación del “alcohol, la intolerancia, la soberbia muchas veces cumple con su función” que sumado a la tenencia de armas y la recordación o vivencia de conflictos puede ser un detonante que en muchos casos puede afectar la vida de una persona y las consecuentes familias. “Por el caso de tomar una decisión errada”, muchos de los homicidios no obedecen a casos de delincuentes.

Muchos de los delitos en el Cesar se presentan por intolerancia, ajustes de cuentas, violencia intrafamiliar, riñas, ingestas excesiva de licor.

El oficial ilustró sobre el único homicidio en Manaure en lo corrido del año, un caso particular en donde una joven le quita la vida a otra en medio de una riña por incitación de la madre de la victimaria a no dejarse agredir. El comandante de Policía instó a resolver las diferencias mediante formas alternativas de resolución de conflictos e invitó al dialogo entre vecinos y acudir a los despachos públicos como inspecciones de Policía, Comisarias de Familia, entre otros.

OTROS ACTORES

Qué está haciendo el gobierno municipal y departamental por desestimar el uso de armas de fuego. “El porte y tenencia es competencia de las Fuerza Militares (…) A través de la fuerza pública se ha incautado el material a las personas que lo portan de manera ilegal”, informó el secretario de Gobierno departamental, Carlos Andrés Cotes Maya.

Asimismo, han adelantado campañas como el Plan desarme en conjunto con la Iglesia católica, el Departamento de Policía Cesar y los gobiernos municipal y departamental, de igual forma han ofrecido recompensas por información que permita dar con la incautación de armas de fuego. El problema es un tema que convoca a una solución de diferentes sectores de la sociedad y del Estado.

MARCO NORMATIVO

 El Decreto 2535 de 1993 reglamenta las normas sobre armas, municiones y explosivos. Asimismo la Resolución 000320 de 2019 de la Décima Brigada del Ejército: “(…) suspende de manera general y determinada la vigencia para el permiso de porte de armas de fuego” de los municipios de los departamentos del Cesar y la Guajira. El presidente de la República, Iván Duque Márquez, en diciembre de 2018 firmó “el Decreto 2362, que autoriza la adopción de las medidas necesarias para la suspensión general de los permisos para el porte de armas en todo el territorio de la Nación, entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2019.

Por: Hamilton Fuentes / EL PILÓN.