La transición del gobierno de Santos a Duque ha sido más traumática de lo que uno se hubiera podido imaginar. No solo desde en el campo político, ya que el país estrena un nuevo esquema de gobierno-oposición, sino también desde el punto de vista económico.
El equipo del gobierno está avizorando el panorama y evaluando la coyuntura, pero lo cierto es que, independientemente del gobierno de turno, los problemas y retos económicos del país siguen siendo los mismos, y su apreciación no debe variar mucho por la dinámica política.
El Presidente Duque ha designado un equipo económico de las mejores calidades técnicas, otro aspecto es que sepan “leer” la coyuntura política, pero esa es harina de otro costal. Sin lugar a dudas el problema fiscal es complicado, pero, en mi modesta opinión, el principal problema de la agenda económica no es el fiscal, sino la reactivación, el bajo crecimiento y el empleo.





