Se publicó el informe más reciente del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
Aunque el informe del mercado laboral del DANE refleja una reducción importante en la tasa de desempleo de Valledupar, la percepción ciudadana es distinta debido a la alta informalidad laboral y a las pocas empresas en la ciudad.
Con una población promedio de 496.000 habitantes, más de 235.000 vallenatos viven con menos de $468.612 mensuales, que es la línea de pobreza definida por el DANE para Valledupar.
Según el informe, Valledupar registró una pobreza monetaria del 47,5 %, lo que representa una mejora frente al 51,4 % reportado en 2023.
Es preciso reconocer el invaluable aporte que hizo el Festival Vallenato (30 de abril al 3 de mayo) junto al Festival Silvestrista (29 de mayo al 1 de junio) y que tuvieron un impacto positivo en los indicadores de empleo de la ciudad.
El departamento del Cesar ocupó el puesto 12 a nivel nacional, con un PIB de $31,09 billones. Junto a San Andrés y La Guajira, registró el mayor porcentaje de decrecimiento.
Tenemos una caída muy pronunciada en el número de nacimientos que se debe a varias razones que son generales para el país e inclusive a nivel mundial. El tema es que Colombia está haciendo esa transición demográfica en muchos menos años que lo que le tomó a Europa y Norteamérica hacerla.
Aunque el sector minero, específicamente la explotación del carbón, representa el 50 % del producto interno bruto del departamento y el 99 % de las exportaciones, no aporta significativamente en la generación de empleo.
La tasa de fecundidad por edad se calcula teniendo en cuenta el número de nacimientos y la edad de las madres.
La informalidad laboral sigue siendo el mayor dolor de cabeza en materia económica en Valledupar: 6 de cada 10 empleos son informales, eso se traduce en más o menos 119 mil personas.
Los departamentos del Cesar, Sucre y La Guajira están en una situación mucho peor en 2023 que en 2014. No solo se ha perdido una década en la lucha contra la pobreza, sino que la situación es aún más grave.
Una vez se hizo pública la información, con resultados buenos, regulares o malos, según como se quisieran interpretar.
Lo más preocupante es que mientras el promedio nacional disminuyó, solo en Valledupar y Villavicencio aumentó el número de personas en mendicidad.
El Cesar fue uno de los departamentos en los que más disminuyó la inseguridad alimentaria, pasando de 41,1 % en 2022 a 32,2 % durante el 2023.
La economía colombiana arranca el 2024 con el pie izquierdo, sigue rengueando sin levantar cabeza.
El Dane considera como ocupados informales a todos los asalariados o empleados domésticos que no cuentan con cotizaciones a salud ni a pensión.
Valledupar se consolida en el 2024 como la ciudad con la más alta tasa de inflación en Colombia; pódium que no debería sorprender a nadie, ya que por diversos años ha venido registrando en el ranking como una de las ciudades más costosas e invivibles del país.
Valledupar fue el municipio con mayor número de nacimientos de bebés (7.404), seguido de Aguachica (1.591), Agustín Codazzi (1.142), Bosconia (790) y El Paso (706).
El reto en materia laboral está en la alta proporción de vallenatos ocupados de manera informal. Con un 64 % la ciudad ocupó el segundo lugar en esta medición.
El carbón es el segundo producto de exportación de Colombia después del petróleo. La empresa Drummond, con operaciones en el Cesar, se mantiene como la principal productora del energético en el país.
En total, son 104 vacantes disponibles en 23 ciudades del país.
El desempleo en la población joven también disminuyó, sin embargo, la capital cesarense aún tiene retos en materia de formalidad laboral y dignificación del trabajo.
EL PILÓN habló con Óscar Luna, quien hizo un análisis sobre la economía actual de Colombia, el departamento del Cesar y se refirió a las finanzas en la época decembrina.
odo esto es el resultado de una pésima política pública sectorial, de la improvisación, de la incapacidad de ejecutar los recursos que estaban disponibles, de una persecución a los empresarios y de otras decisiones que han desestimulado la actividad.