En buena parte de sus cuarenta y tantos años le han dicho en la calle: “Ah, tú eres la hija del maestro Edilberto Daza”, quien, sin duda, tiene un sitial de honor en el ‘País vallenato’ por ser el compositor de tantos éxitos grabados por los más connotados intérpretes de esta linda música, pero, así como van las cosas, parece que al maestro Edilberto le tocará escuchar le expresión: “Ah, usted es el papá de Sandra, la cantante”.
Sandra Daza Martínez desde que estaba en el vientre de su madre lo primero que escuchó fueron las canciones de su papá, ensayadas en el patio de su casa, en las voces de Poncho Zuleta, Jorge Oñate, Diomedes Díaz, Iván Villazón, Beto Zabaleta, Silvio Brito, y tantos otros cantantes y acordeoneros que pasaban por allí a pedirle una canción al maestro Edilberto Daza.
A ella, desde muy niña le gustó cantar, y lo hizo precisamente con aquellas canciones que le llegaban al alma, esas letras llenas de amor, dolor y despecho, que son a las que le pone todo el sentimiento y le desgarran la voz, lo cual es una característica especial de su canto. Sandra llegó a las tarimas siendo muy joven, como corista del cantautor José Alfonso ‘Chiche’ Maestre, pero la vida la condujo por otros caminos, se casó y hoy es madre de una hermosa señorita, y a estas alturas ni se imaginaba que el destino la regresaría a la pasión de cantar.





