La encrucijada fiscal no se resolverá solo con impuestos o recortes. Sin crecimiento no habrá recaudo, empleo ni bienestar. Por eso celebro Misión Crecer, iniciativa del vicepresidente José Manuel Restrepo para llevar la economía a un crecimiento del 6 % con inversión privada, productividad y coordinación institucional.
Comparto esa visión, pero agrego una reflexión de años: Colombia ha construido buena parte de su desarrollo de espaldas a sus ventajas como país tropical, con dos océanos y enormes posibilidades agropecuarias.
El modelo de sustitución de importaciones orientó los incentivos hacia la industrialización urbana, mientras el campo quedaba rezagado en capitalización, infraestructura y tecnología. Pretendimos industrializarnos sin aprovechar suficientemente nuestra capacidad de producir alimentos para el mundo.






