Lo malo hay que denunciarlo y se debe hacer de manera oportuna. Resulta que Valledupar por estos días vuelve a enfrentarse a una práctica que se creía desterrada de sus centros de salud públicos, tal es el vergonzoso comercio de los ‘fichos’, esos turnos que deberían asignarse con criterios de orden, equidad y dignidad, pero que hoy, según múltiples denuncias ciudadanas, vuelven a convertirse en mercancía en el Hospital Eduardo Arredondo Daza, HEAD, de esta ciudad.
Esa situación nos evoca aquella época en la que durante años fue motivo de quejas en el antiguo Instituto de Seguros Sociales, ISS, y en el Hospital Rosario Pumarejo de López, donde se madrugaba y se mercadeaba con los turnos para cualquier servicio médico.
Tal parece que ese viejo vicio ha resurgido en el HEAD, uno de los principales centros de la red hospitalaria del municipio de Valledupar. Dicen los denunciantes que allí, pacientes, muchos de ellos adultos mayores y personas de escasos recursos, se ven obligados a madrugar desde las dos o tres de la mañana con la esperanza de conseguir una cita médica. Sin embargo, el sacrificio resulta inútil cuando, al abrirse las puertas del hospital, aparecen de la nada 15 o 20 personas con ‘fichos’ anteriores, desplazando a quienes llevaban horas esperando durante la madrugada.
