EDITORIAL

¿Un nuevo rumbo político en el Cesar?

Aun faltando los escrutinios finales, tras conocerse los resultados de las elecciones al Congreso de la República, el mapa político del Cesar deja ver cierto grado de pluralidad y pareciera plantear una nueva dinámica para la gobernanza en este departamento.

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Aun faltando los escrutinios finales, tras conocerse los resultados de las elecciones al Congreso de la República, el mapa político del Cesar deja ver cierto grado de pluralidad y pareciera plantear una nueva dinámica para la gobernanza en este departamento.

De todas maneras, las novedades no son absolutas. Si bien es cierto que por el Cesar llegan algunos nombres nuevos tanto al Senado de la República, con Claudia Margarita Zuleta, como a la Cámara de Representantes con Alexandra Pineda, Carlos Gumer de la Peña y Mello Castro, en su mayoría pertenecen a los mismos partidos políticos que durante décadas han mantenido su hegemonía en este territorio, con la excepción del Pacto Histórico, que acaba de irrumpir en la cámara baja.

Lo que se observa es un reacomodo del poder político en el departamento, pero desde las diferentes vertientes dentro de una misma organización. Por ejemplo, el Partido Liberal sigue en la Cámara de Representantes, pero cambia de “casa” política al salir los Quintero y llegar los Castro. La U se mantiene, ahora representada por Carlos Gumer de la Peña, miembro de una familia que por años ha sido socia de la “casa de gobierno”.

El Partido Conservador, por su parte, sigue comandando con “Ape” Cuello, esta vez con mayor fuerza. La gran novedad es el Pacto Histórico con Alexandra Pineda, opositora del actual Gobierno departamental, mientras que las tres colectividades anteriores son aliadas de dicha administración.

En cuanto al Senado de la República, se mantienen los dos senadores y partidos aliados por más de una década del Gobierno departamental: Didier Lobo, de Cambio Radical, y José Alfredo Gnecco, de la U. Aquí la nota discordante es la elección como senadora de la exdiputada Claudia Margarita Zuleta Murgas, por la lista cerrada del Centro Democrático, férrea opositora del gobierno del Cesar.

El hecho de que llegue una ficha opositora en la Cámara de Representantes y otra en el Senado obliga al actual gobierno departamental a replantear la toma de decisiones y a propender por una unidad de fuerza ante el Congreso y el propio Gobierno central. El nuevo mapa político del Cesar exige actuar con mayor equilibrio a los actuales mandatarios, desde la gobernadora Elvia Milena Sanjuán hasta los alcaldes de cada uno de los municipios.

Una cosa son las diferencias políticas y otra muy distinta es la tarea de lograr consensos para consolidar gestiones ante el nivel nacional. En total, son seis partidos políticos los que tienen representación por el Cesar en el Congreso, además de la circunscripción especial de paz en cabeza del reelegido Jorge Rodrigo ‘Yoyo’ Tovar. Esa amplia baraja indica una señal política: el electorado decidió repartir el poder y evitar la concentración de la representación en una sola maquinaria. Podría ser una simple percepción, pero algo de trasfondo ha de tener.

Se cree que la llegada de Pineda y Zuleta podría romper años de hegemonía absoluta de los partidos tradicionales. Es un cambio que habla de nuevos ambientes y de la ampliación del espectro democrático. Estas dos mujeres, representando orillas políticas distintas, supieron canalizar el voto de opinión, lo que las obliga a actuar con transparencia y renovación en las prácticas políticas.

Así las cosas, el Cesar tendrá una delegación diversa ante el Congreso, con oficialismo y oposición; una realidad que puede convertirse en fortaleza si logra traducirse en una agenda común para el desarrollo de nuestro departamento. En próximos días seguiremos editorializando sobre los resultados electorales.

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