Para el próximo jueves 16 de abril está programado en Cartagena un congreso sobre la situación energética del país, en especial sobre las reservas de gas natural, en el que los actores principales serán los candidatos presidenciales, lo cual será una oportunidad para que se asuman compromisos concretos frente a todo lo que se viene en este sentido.
Será un escenario para conocer de fondo lo que piensa cada candidato presidencial frente al tema energético. En medio de todo lo complejo que resulta ese asunto, hay un punto específico que tiene que ver con la gasificación domiciliaria en los hogares urbanos, en especial en las cabeceras municipales.
Sería bueno que los alcaldes del Cesar, y la gobernadora Elvia Milena Sanjuán, se apersonen de ese tema teniendo como referente el proyecto que conectará a 5.578 familias de los departamentos de Cesar y Magdalena a la red de gas natural domiciliario.
Ya ese proyecto tiene unos avances importantes y son muchas las familias que dejaron de cocinar con leña, lo que generaba afectaciones en la salud y en el medio ambiente. Los alcaldes del Cesar deben prestarle atención para que desde ya el próximo presidente de Colombia se comprometa a seguir contemplando este tipo de iniciativas como una buena alternativa para los hogares de escasos recursos económicos y que todavía no tienen acceso a la red de gas domiciliaria.
Ese proyecto se dio mediante un convenio entre Gases del Caribe y el Ministerio de Minas y Energías a través del mecanismo de obras por impuestos que subsidia en un ciento por ciento la instalación del servicio de gas a familias de estratos uno y dos. El convenio incluye a los municipios de Manaure, Bosconia, El Copey y La Paz, en el Cesar; y a los municipios de Aracataca y Fundación, en el departamento del Magdalena, con una inversión de $12.600 millones. La idea es llevar calidad de vida, seguridad alimentaria y protección del medio ambiente. Gracias a este convenio el departamento del Cesar alcanza una cobertura del 93 % en la prestación del servicio de gas domiciliario.
Qué bueno que la gente deje de tragar humo al poder conectarse con la red de gas domiciliario. Testimonios de las familias beneficiadas muestran cómo ese convenio les cambió la vida de manera significativa, al tiempo que se logra un buen ahorro económico y se protege al medio ambiente.
El Ministerio de Minas y Energía acompaña el proyecto verificando que se cumplan todos los requisitos técnicos. Ese tipo de iniciativas deben continuarse en el próximo gobierno nacional y ampliarlo a todos los municipios del Cesar para así alcanzar la meta del 100 % en la cobertura de gas domiciliario.
Insistimos en que los mandatarios municipales tienen el escenario servido para asegurar compromisos que beneficien a sus municipios en materia de gasificación natural y por ello no deberían faltar a esta cita en Cartagena. Sería una gestión oportuna encaminada a que miles de familias dejen atrás el humo de la leña para abrirle paso a una vida más saludable y sostenible.
Es de conocimiento público que, durante décadas, en amplias zonas rurales y urbanas vulnerables, cocinar con leña ha sido una necesidad impuesta por la pobreza, trayendo como consecuencia enfermedades respiratorias y daño ambiental por la tala indiscriminada de árboles.
Es hora entonces de asumir compromisos futuros para que muchos hogares, ojalá el ciento por ciento de ellos, en lugar de encender un fogón enciendan una estufa de gas, mediante convenios articulados entre el sector público y privado.
