El “por fin” entre signos de admiración no es otra cosa que la expresión del compromiso de FEDEGÁN con la “reconstrucción” actualizada de la plataforma tecnológica de trazabilidad que lanzaremos el 9 de diciembre con el Ministerio de Agricultura y el ICA.
La trazabilidad bovina, que busca rastrear la vida de un animal, desde su nacimiento hasta que la leche y la carne –incluido el sacrificio en este caso– llegan al consumidor final, es un sistema desarrollado con grandes esfuerzos entre FEDEGÁN y el sector oficial desde comienzos del milenio, hasta que, en 2012, Santos ordenó rescindir primero el convenio con el gremio para el manejo operativo de las Guías Sanitarias de Movilidad, y un año después, hizo aprobar la Ley 1659 de 2013, con el propósito de castigar a FEDEGÁN por no apoyar las negociaciones con las Farc, quitándole la administración delegada de la trazabilidad. Ahí empezó la destrucción.
Desde 2002, FEDEGÁN se convirtió en promotor de la primera ley de trazabilidad (Ley 914/2004), una estrategia que, sumada a la erradicación de la fiebre aftosa, busca fortalecer la vocación exportadora de la ganadería. Por ello, mediante convenios con el sector oficial, desarrolló la primera plataforma tecnológica, el SINIGAN hoy reconstruido, que administró con éxito hasta el golpe de mano de Santos en 2013.





