El pasado viernes 21 de agosto falleció en Valledupar Liz Danys Martínez Quiroz, a sus 42 años de edad, una de esas mujeres que nacen destinadas para hacer el bien, para ser protectora y querida por todos. Una mujer llena de bondad, cariño y portentosa.
Liz Danny era oriunda de Guasimal (Bolívar), un pequeño pueblo en donde todos sus habitantes se conocen y en donde la tranquilidad y salud de su gente es común y corriente; allí vive casi la totalidad de su familia, aunque varios han fallecido como su mamá Ana. Vive aún su papá Cristóbal.
Seguramente Dios la puso en el camino de muchas personas, para ser ejemplo de grandeza y de rectitud. Una mujer de hablar pausado, de sonrisa ligera y mesurada. Pero era soberbia para amar al prójimo, leal y con una cualidad especial para defender a quien se le hiciera merecedor.





