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Toma electoral de los territorios

En el circo romano, único divertimiento que tenía el pueblo, también disfrutaba el emperador y su cohorte cuyo manjar era la crueldad sangrienta, era un espectáculo grotesco y humillante para la dignidad humana donde gladiadores-esclavos peleaban por su libertad frente a semejantes o fieras indómitas y carretas armadas.

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En el circo romano, único divertimiento que tenía el pueblo, también disfrutaba el emperador y su cohorte cuyo manjar era la crueldad sangrienta, era un espectáculo grotesco y humillante para la dignidad humana donde gladiadores-esclavos peleaban por su libertad frente a semejantes o fieras indómitas y carretas armadas. Sin embargo, ganar la primera victoria no era suficiente para obtener la libertad, después había retos entre todos los ganadores donde solo quedaba libre uno solo, los demás morían. Qué libertad tan costosa. Y mientras más crueldad tuviera la fiesta, más licores consumían y más se divertían. 

En el siglo XXI, como una herencia maldita de utilizar el dolor ajeno como fuente de disfrute en nombre de la seguridad, aún conservamos las corralejas y fiestas taurinas, las riñas de gallo y el boxeo como entretenimientos llamados culturales. Ahora tenemos el mejor de los escenarios lúdicos, las campañas electorales, forma deprimente y preocupante de diversión de las cuales participan quienes están vendiendo su futuro; los rebaños son conducidos al coliseo, ahora llamado comando o estadio, o simplemente las calles bloqueadas a centenares de metros del espectáculo como territorio autónomo donde nadie puede transitar y la gente disfruta como en su primera comunión. 

Esto demuestra la degradación suma que está teniendo la sociedad, muchos creen que aquí se está construyendo su futuro, no intuyen que son simples marionetas que dentro de cuatro años tendrán otro titiritero; estamos involucionando como homo, con razón están apareciendo los therians, gentes que se consideran animales y así actúan, ya tenemos un candidato que se cree tigre; preocupante etapa de la involución humana que quiere volver a sus raíces, a las cavernas. Más, peores faunas hemos tenido. 

Nuestra evolución siempre ha sido confrontacional, de mucha sangre; de los aproximadamente catorce homos que tuvimos, muchos de ellos procrearon entre sí, pero al final solo quedó el más fuerte y sanguinario, quizás el más inteligente. Muchos estiman que los chinos y similares vienen del mestizaje entre el homo erecto y el neandertal del cual también proviene el sapiens que aún no termina de evolucionar sino lo contrario, lo estamos viendo.  

El país requiere una reingeniería comenzando por el sistema electoral, sustento de la democracia y pide a gritos una profunda revisión porque no garantiza la transparencia. Esta situación se potenció con la descentralización administrativa y electoral. Creo que la elección popular de gobernadores y alcaldes conspira contra la moral pública, vivimos un federalismo enmascarado y pernicioso, un arcaico santanderismo, no ha sido una buena experiencia. Estos procesos electorales envilecen al elector, son más fiesta que democracia, diluyen la unidad nacional e individualizan a la sociedad, premisa básica del neoliberalismo. La consigna es sálvese quien pueda. 

La compra de votos es, quizás, la mayor contaminación de este cuestionable sistema; son muchos los interrogantes planteados. El proceso de mercadeo del voto es largo y tiene varias modalidades, hay votos que se compran con un abrazo, salen gratis, otros se hacen en especie, la presión y el chantaje son otro instrumento. Lo duro se ve el día de las elecciones donde ríos de dinero corren por las calles y veredas cercanas a los puestos de votación ante la mirada ciega de las autoridades. Pero los escrutinios no terminan ese día, luego viene un periodo de suspenso cuando se arma la caja de Pandora mientras se leen trasnochados boletines; un formulario tan criticado como el E-14 no lo han querido modificar porque es un instrumento de fraude. ¿Quién garantiza que en las penumbras no sean llenados los espacios de las personas que no votaron, casi el 50% del potencial electoral? En Venezuela antes de cerrar las papeletas escrutadas, estos espacios son llenados con un impreso que dice: “no votó”. 

Luis Napoleón de Armas

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