Por: Jorge Nain
Cuando se me ocurrió esta columna, me pregunté, como es posible que yo no haya compartido con ustedes, muchos de mis sueños, si realmente yo soy un empedernido soñador y soy de quienes piensan que definitivamente: soñar no cuesta nada.
Pues, les cuento que tuve un sueño bastante extraño, me ví celebrando la corona de Rey profesional del Festival Vallenato en la tarima Francisco el Hombre de la Plaza Alfonso López, el palo è mango estaba “taquiaito” de muchachos y no existía cobro alguno por entradas, los ricos estaban revueltos con los pobres, no había VIP, los periodistas cubrían el certamen sin ningún tipo de restricciones, ni pagos para acreditarse, mucha gente se rebuscaba vendiendo todo tipo de productos y se les veía mucha felicidad en los rostros, la policía no estaba al servicio de los organizadores del evento, sino velando por la seguridad de los ciudadanos, en fin un sueño muy raro.




