Reflexiones de Tío Chiro y Tío Nan:
Por: Aquilino Cotes Zuleta
Siempre le he escuchado decir al médico vallenato Pablo Morales Zamora que los padres son sabios y los abuelos, además de sabios, son hasta adivinos.
Muchos otros profesionales e investigadores o pedagogos me han confirmado que son muy ciertas esas dos expresiones y ratifican la proeza divina que también tienen los indígenas.
Sin embargo, “los conocimiento naturales” se han venido diluyendo frente a un mundo globalizado inmerso en un laberinto de innovaciones que le restan importancia a esas proezas empíricas que tienen padres, abuelos e indígenas.
Los abuelos siempre adivinan el futuro y los padres saben con quién hay que casarse, en qué universidad se debe estudiar, qué amistades nos convienen y hasta de qué enfermedad puede uno sufrir.
Los abuelos son tan adivinos que pueden fácilmente presagiar el destino fecundo o agónico que pueden tener los miembros de una misma familia. Podemos hoy citar cientos de cosas y para reconfirmar ilustremos esta columna periodística con ejemplos:





