En recintos del Departamento del Cesar y hasta en oficinas del alto gobierno en Bogotá comentan que el Gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo Gnecco, tiene un “divorcio” sistemático y antagónico con el Hospital Rosario Pumarejo de López, porque a pesar de que el Gobernador es quien preside la Junta Directiva, no tiene ningún control político en dicho centro asistencial.
Se afirma que todo es porque el gerente Rubén Sierra Rodríguez no es de sus afectos ni pertenece a su “mermelada” política. Inclusive, se sabe que el médico Rubén Sierra tuvo que interponer una tutela para ocupar dicho cargo –después de haber participado en un concurso- porque la Junta Directiva había designado al médico Alex Sandro Mindiola Romero, quien no llenaba los requisitos, pero contra ‘vientos y mareas’ el Gobernador Monsalvo lo posesionó en octubre del 2012.
En febrero del 2013 los jueces le dieron la razón al Internista Rubén Sierra y como el Gobernador titular se ausentó de la ciudad, fue el gobernador encargado y secretario general, César Cerchario De la Rosa, quien firmó la resolución para que asumiera Sierra Rodríguez (tuvo que pasar toda una película, comentan mis consejeros periodísticos Tío Chiro y Tío Nan).





