El jurista italiano Nicola Framarino Dei Malatesta, en su célebre Lógica de las pruebas en materia criminal, formuló una distinción que algunos periodistas deberían tener sobre su escritorio: “La verdad está en los hechos; la certeza, en nosotros”. Una proposición de extraordinaria profundidad epistemológica que separa lo ocurrido de aquello que creemos que ocurrió.
Las recientes entrevistas de Vicky Dávila a Eva Ferrer y las declaraciones de Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, relacionadas con Verónica Alcocer, permiten examinar cierta confusión entre información, testimonio y verdad.
Desde la epistemología, la verdad no se multiplica según nuestras preferencias. Se habla de verdad real, material, formal y hasta de “verdad verdadera”, expresión esta última tan enfática como redundante. La realidad es una; lo que varía son los procedimientos para conocerla y el grado de justificación de nuestras afirmaciones. La llamada verdad procesal es una reconstrucción judicial de los hechos, no una realidad paralela.






