Un nuevo avance en la reconstrucción de la verdad sobre el impacto del paramilitarismo en el departamento del Cesar se conoció tras la aceptación formal de cargos por parte de Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40. El excabecilla del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) se acogió al mecanismo de sentencia anticipada por 22 hechos delictivos que dejaron un saldo de 145 víctimas en Valledupar y otros municipios de la región entre 1999 y 2005.
Ante un fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, el procesado reconoció su responsabilidad en delitos atroces como homicidio en persona protegida, secuestro, tortura, desaparición forzada y desplazamiento forzado. La actuación judicial se desarrolló en el marco de la estrategia institucional de la Fiscalía General de la Nación para culminar expedientes tramitados bajo la Ley 600 de 2000, correspondiente al anterior sistema penal.
Dentro del expediente aceptado por Tovar Pupo se encuentran cinco homicidios colectivos que golpearon profundamente a las comunidades del departamento. Entre ellos se destaca la incursión armada perpetrada en Lamas Verdes, jurisdicción de Curumaní, entre el 4 y el 7 de diciembre de 2005, que dejó 20 personas asesinadas.









