COLUMNA

La lectura y la matemática en los colegios

Cuando se publican los resultados de algunas pruebas académicas, cuyos ejes fundamentales son la capacidad de interpretación lectora y la destreza en la lógica matemática para la solución de problemas cotidianos, surgen muchos comentarios y diversos enfoques que tratan explicar las razones de los bajos puntajes. De uno de esos enfoques referidos a lectura, presentamos […]

canal de WhatsApp

Cuando se publican los resultados de algunas pruebas académicas, cuyos ejes fundamentales son la capacidad de interpretación lectora y la destreza en la lógica matemática para la solución de problemas cotidianos, surgen muchos comentarios y diversos enfoques que tratan explicar las razones de los bajos puntajes.
De uno de esos enfoques referidos a lectura, presentamos este resumen. La familia es la célula generadora de cultura, es el ambiente primigenio para que el ser humano desarrolle a temprana edad sus potencialidades y sus preferencias. La escuela es el tejido que armoniza y perfecciona las potencialidades, la vocación y los buenos hábitos de los niños; no se puede mirar a la escuela como un ente aislado del entorno familiar y social. La pedagogía exige fortalecer el compromiso triangular, entre padres de familia, estudiantes y docentes. Si nuestro ambiente familiar tiene muchas deficiencias, con unos padres que carecen de tradición lectora, que casi nunca invierten en la compra de libros, entonces ¿Cómo puede la escuela mejorar los hábitos de lectura en sus estudiantes?
Nuestras instituciones oficiales deben adoptar algunas estrategias de los colegios privados que han dado buenos resultados, como por ejemplo, establecer en el horario una hora a la semana de lectura general. Los docentes de literatura deben retomar las recomendaciones del escritor Ernesto Sábato: “No asignar lecturas obligadas, hay que darles posibilidades de escoger a los alumnos sus libros, y que sea un ejercicio lúdico y de afianzamiento, con comentarios libres sobre lo leído y después gradualmente ahondar en el análisis crítico”. Es importante, permitirle al estudiante que seleccione a los escritores que estén más cerca de sus intereses, de sus motivaciones; de esa manera es factible que surja la disciplina del enamoramiento entre el lector y el libro. El lector también tiene sus derechos, entre ellos de no terminar el libro que no le agrade. Otra actividad para complementar la formación de lectores: implementar los “Talleres de creación literaria”, donde se puede invitar a escritores que narren sus experiencias, y publicar cada tres meses un cuadernillo con los artículos, poemas o cuentos de los estudiantes.
Para las destrezas básicas de las matemáticas es necesario: promover el aprendizaje de las tablas de multiplicar, reforzar el dominio elemental de las cuatro operaciones (sin utilizar equipos electrónicos) y la aplicación de la regla de tres (directa o inversa). La mayoría de los estudiantes en las pruebas de matemáticas obtienen puntajes bajos, y una de las razones es porque las operaciones en clases las hacen con calculadora y cuando les prohíben utilizar estos equipos electrónicos no dan para hacer ejercicios elementales de multiplicación ni de división.
Este proceso de mejora continua, exige el liderazgo pedagógico del rector y su equipo de coordinadores para orientar las directrices en las propuestas académicas de los docentes.

TE PUEDE INTERESAR