Entre ondas tropicales, como la que golpeó severamente a Córdoba, y la amenaza de El Niño, anunciado como el más fuerte en décadas, el país ha sufrido este año inundaciones, incendios, sequías y un devastador terremoto.
La Organización Meteorológica Mundial ya confirmó el inicio de El Niño y advirtió que alcanzará su máxima intensidad hacia finales de año, con certeza de que se extenderá hasta febrero de 2027.
Detrás de estos embates de la naturaleza está, ante todo, la tragedia humana. Pero el daño a la tierra y a los animales no es un asunto menor, por sus consecuencias sobre la seguridad alimentaria y la subsistencia económica de millones de personas.





