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El desplazado Manuel

Por: Indalecio Dangond Baquero La historia comienza en 1.991, cuando una incursión de la guerrilla en el corregimiento de Los Brasiles, del municipio de San Diego, Cesar, atemorizó a los hacendados de esa región, obligándolos a abandonar sus fincas por temor a un secuestro. Aprovechando esta circunstancia, 85 familias campesinas de escasos recursos invadieron una […]

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Por: Indalecio Dangond Baquero

La historia comienza en 1.991, cuando una incursión de la guerrilla en el corregimiento de Los Brasiles, del municipio de San Diego, Cesar, atemorizó a los hacendados de esa región, obligándolos a abandonar sus fincas por temor a un secuestro.
Aprovechando esta circunstancia, 85 familias campesinas de escasos recursos invadieron una de estas haciendas. A los pocos años aparecieron los paramilitares y en una incursión armada lograron atemorizar los habitantes de la región y una estampida masiva de estos parceleros.

Esta conflagración entre guerrilla y paramilitares por el control de esa zona duro seis años, trayendo como consecuencia miseria en los pueblos y desplazamiento forzado hacia la ciudad.
El 12 de marzo de 1.997 el INCORA decidió comprar las 1.600 hectáreas de la hacienda en discordia y se las adjudicó a 53 familias campesinas de esa región para que vivieran en paz. En cada predio de 30 hectáreas, ordeñaban cuatro vacas, vendían leña, criaban gallinas, producían unos cuantos huevos, cosechaban yuca y maíz. Su patrimonio lo completaba un burro, dos perros, un gato y un loro. Con su trabajo producían un ingreso mensual de 268 mil pesos, que les alcazaba para su alimento diario (arroz y espaguetis) y comer carne dos veces al mes, comprar una muda de ropa y comprarles a sus hijos un par de cuadernos para que fueran a la escuela rural.

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