Escalona tenía mucha afinidad con Villanueva, allí gozaba del cariño de su gente, en especial de sus amigos el Tite Socarrás, Hospicio Baquero, Silvestre Dangond, Raúl Lafaurie Acosta y el de Sabas y Rodrigo Socarrás.
Para un 18 de septiembre, había sido invitado a la celebración de las fiestas del santo patrono de Villanueva, Santo Tomás. Escalona, desde muy temprano, llegó fullero, procedente de La Paz; lo hizo acompañado de su buen amigo y compadre Miguel Canales, a quien había recogido en su paso por La Montaña.
A la hora acordada, ingresó a la fiesta organizada en casa de Toño Dávila, jolgorio amenizado por el viejo Emiliano Zuleta Baquero, quien ejecutaba con destreza su flamante acordeón. Asistieron sus amigos parranderos Juan Félix, Cheíto, Chico y José Galo Daza, Poncho Cotes, Canopan Cabello, Beltrán y Enriquito Orozco. Como complemento musical, requirieron en el barrio El Cafetal al joven acordeonero Egidio Cuadrado Hinojosa, a quien enviaron a buscar y quien sin vacilación aceptó la invitación que le extendiera el maestro Rafael.
