Por: José Félix Lafaurie Rivera
Presidente ejecutivo de Fedegán
¿Por qué es tan alto el acopio informal en Colombia? Es una pregunta obligada y recurrente que encuentra más explicaciones de conveniencia que de racionalidad económica. Para situarnos, Colombia produce 6.500 millones de litros de leche al año, de los cuales 2.827 millones (el 43%) son acopiados en el mercado informal.
Claro, no toda esa leche va directo al consumo humano. Mucha se utiliza en la industria artesanal de quesos, en panaderías y en otros procesos productivos. No ha sido tampoco cuantificado el número de compradores ni vendedores. Se sabe que hay empresas no formales que adquieren individualmente una buena producción, como también de la existencia de asociaciones en defensa de este tipo de proceso de comercialización. Se supone, finalmente, que genera un alto empleo, que en esencia son personas de bajos ingresos y de la cual viven muchas familias.
Detrás de esa estructura de comercialización existe una estructura de producción, también de pequeñas unidades productivas que, sin ir muy lejos, responde a la situación tecnológica de ese pequeño productor, y cuyo producto adolece en general de calidad higiénica, sus operarios no tienen mayor capacitación que la que les da la experiencia, y tienen prácticamente cero activos productivos más que la misma vaca.




