Jugar a los congelados en Colombia recibió una nueva acepción en la reciente vida política del país y esta ha sido empleada de manera bastante peyorativa al hablar del gobierno saliente. Tal vez nuestra ciudadanía está ya más familiarizada con actividades de confrontación permanente y le gusta seguir viviendo así, como en este último siglo: en medio del plomo.
Eso es lo que se lee, se ve y se escucha en las redes sociales y medios de comunicación masiva hoy entre colombianos. Buena parte de nuestra población se está frotando las manos porque al fin ocurrió lo que tanta gente quería ver, un presidente se pone un arma al cinto y sale aparentemente a enfrentar a la delincuencia. ¿Quieres jugar a congelados o a calientes, calientes?
Quiero que mis lectores hoy me respondan a conciencia, no solo la pregunta del título, sino también las que les hago a continuación:





