Luis Enrique Martínez admitía que Abel Antonio Villa fue influyente para que hubiera hecho del acordeón y de la música vallenata su actividad económica. Recordaba que cuando este llegó a Fundación y El Copey, él tocaba acordeón, pero su principal actividad era la de aserrador, oficio que abandonó por consejos de quien, posteriormente, fue su compadre y por un tiempo corto su cuñado.
Fue Abel Antonio quien invitó a Luis Enrique a una correría por El Guamo, Bolívar, lo llevó como su ayudante, y, además, le indicó algunos caminos por donde fue a lugares en los que se hizo conocer como acordeonista. Sin embargo, esta amistad no fue constante, hubo un periodo en el que las piquerias entre ellos primaron en sus relaciones personales.
Abel Antonio argumentaba que las piquerias que por un tiempo tuvo con Luis Enrique fueron producto de malos consejos que este recibió. De esta confrontación recordaba el primero:











