La Expo Empleo SENA 2026 ofrecerá 200 vacantes laborales en Valledupar, además de talleres de orientación ocupacional y acompañamiento durante el proceso de búsqueda de empleo.
Las personas que pierden su empleo en Valledupar y el Cesar y dejan de cotizar al sistema de salud pueden conservar temporalmente la atención médica gracias al período de protección laboral, un mecanismo que busca evitar la interrupción inmediata de los servicios cuando termina una relación laboral o un trabajador independiente pierde la capacidad de seguir realizando sus aportes.
Culminé mi carrera universitaria y, por fortuna, no tuve que enfrentarme al panorama de incertidumbre que viven muchos jóvenes que se gradúan en Valledupar.
En medio del alza del desempleo general, dos indicadores mostraron mejoría. La informalidad laboral en Valledupar se redujo significativamente, cayendo del 64,9 % en 2025 al 59,3 % en 2026.
Al analizar la dinámica laboral de Valledupar, el comercio y la reparación de vehículos se consolidan como el principal motor económico de la ciudad. Este renglón agrupa a más de 45.600 personas ocupadas.
Al detallar las ramas de actividad económica con mayor impacto en la ocupación de la ciudad para el trimestre de abril a junio, el sector del comercio y la reparación de vehículos lidera la generación de trabajo. Esta rama emplea actualmente a 45.507 personas.
Lejos queda la ciudad del promedio nacional (41.9 %) y de mercados laborales más fuertes como el de Bogotá y Manizales, donde la informalidad se ubica en 33% y 35 %, respectivamente.
El panorama refleja que hay menos gente trabajando y, al mismo tiempo, un grupo de cinco mil personas que dejó de buscar empleo activo.
De los 196.000 ciudadanos ocupadosque reportó el DANE entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, el 63,4 %sobrevive en la informalidad.
El reto para la administración local radica en la calidad de estos puestos de trabajo, pues la capital del Cesar se posiciona como la segunda ciudad con mayor informalidad en el país.
Sí, Valledupar es tierra de vallenato y tierra de juglares, tierra rica en cultura y bellos paisajes, tierra de alegría y excéntricos festivales; pero también es una tierra que exilia a los suyos por falta de oportunidades.
Aterrizando a Valledupar, respecto al mismo mes del año pasado, el desempleo se redujo en 2,8%, pasando de 12,6 a 9,8%.
Caminar por las calles de Valledupar es encontrarse con miles de historias como las de Saúl, Carmen, Mónica, Laura, Pedro y Jesús. Son historias de lucha, dignidad y resistencia que pocas veces aparecen en los titulares, pero que sostienen gran parte de la economía local.
Aunque muestra una ligera reducción frente al año anterior, sigue estando por encima del promedio nacional de 8,5 %.
Aunque el informe del mercado laboral del DANE refleja una reducción importante en la tasa de desempleo de Valledupar, la percepción ciudadana es distinta debido a la alta informalidad laboral y a las pocas empresas en la ciudad.
No todo es carencia: tenemos capital humano brillante, líderes en potencia, jóvenes que investigan, crean, emprenden y sueñan.
Hay algo invencible en el alma vallenata. Algo que no se doblega. Algo que no se rinde. Porque aquí, incluso en medio de la precariedad, florece el empeño.
Ciudades intermedias como Valledupar, Villavicencio y Cúcuta lideran el crecimiento empresarial, mientras Bogotá y otras grandes capitales registran caídas.
Es preciso reconocer el invaluable aporte que hizo el Festival Vallenato (30 de abril al 3 de mayo) junto al Festival Silvestrista (29 de mayo al 1 de junio) y que tuvieron un impacto positivo en los indicadores de empleo de la ciudad.
Este crecimiento se da en un contexto de alta informalidad laboral, que alcanza el 63,6 %. El sector comercio sigue siendo el principal generador de empleo, seguido por la administración pública.
Actualmente, Valledupar ocupa el noveno puesto entre las 23 capitales colombianas en materia de desempleo.
En la última década en el Cesar se han registrado pocos avances en la lucha contra el desempleo y cerrar la brecha de género.
La informalidad laboral sigue siendo el mayor dolor de cabeza en materia económica en Valledupar: 6 de cada 10 empleos son informales, eso se traduce en más o menos 119 mil personas.
Valledupar solo supera a ciudades como Quibdó (16,3 %), Riohacha (14 %) y Florencia (13,2 %). De igual manera está por encima del promedio de las 23 ciudades capitales que mide el DANE.