16 marzo, 2021

Seis estrategias para la reactivación económica de Valledupar

Hay que meterle ciencia, innovación y tecnología al aparato económico vallenato para mejorar su productividad y competitividad. Por eso es necesario agilizar la aparición de la Secretaría de Desarrollo Económico, cuyo trámite lleva ya tiempo en proceso.

El desempleo es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la ciudad.

Valledupar, como todo el país, ha sido golpeada por la pandemia. Se han ido amigos y amigas con gran dolor y se han perdido también muchas fuentes de trabajo. Hay que reaccionar y basados en un trabajo que hizo Cesore, en alianza con Fedesarrollo, se proponen seis estrategias para la reactivación económica del municipio.

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PRIMERA ESTRATEGIA

Obras públicas: gestionar recursos y ejecutar con transparencia y agilidad. En enero se firmó el Pacto Territorial Cesar-Guajira, que agrupa una serie de inversiones. Unas que ya habían sido definidas y otras nuevas, en donde hacen aportes los gobiernos nacional, departamental y municipal. Son una serie de obras que van a impactar de manera importante la generación de empleo en la ciudad. Para este año se ha anunciado: la doble calzada Valledupar-La Paz, el arreglo de la  vía Valledupar-Cuestecita, la construcción de la sede de la Policía Metropolitana, el alcantarillado pluvial, la segunda fase de la Universidad Nacional, dos coliseos, piscina  y Villa Olímpica para los Juegos Bolivarianos, la nueva  torre del Palacio de Justicia, la galería de vendedores estacionarios, la prefactibilidad de Besotes, vivienda social para el campo y programa Casa Digna y la reactivación de la  Ruta del Sol 3. Vía recursos PDET se harán proyectos de electrificación rural, acueductos para los corregimientos, vías terciarias y también hay inversión local en reparcheo de vías, el Plan Centro, la recuperación de puestos de salud, las obras de pavimentación que no faltan, los parques que se siguen inaugurando, etc. 

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Aquí hay de todo. Unas obras en construcción: sede Policía Nacional y Ruta del Sol 3. Otras adjudicadas y por comenzar: la doble calzada, por ejemplo. Otras que son anuncios y buenas intenciones: nueva sede de la Universidad Nacional. Otras son obras que van a tener que hacerse obligatoriamente: las de los Juegos Bolivarianos. 

Siendo esa la situación, los desafíos que presenta este paquete de inversiones para los vallenatos van en varias vías. La primera que se adjudiquen prontamente, se contraten de manera transparente y se culminen a tiempo. Tarea dura, hay que reconocerlo.  La segunda, que los ingenieros, arquitectos y mano de obra vallenata sean los principales beneficiarios. Sin embargo, hay que decir de manera clara que si se llevan a cabo todas esas obras, pocas veces había tenido Valledupar de manera simultánea tantos frentes de trabajo. 

Eso es innegable y es un punto para estar medianamente optimista en generación de empleo. La recomendación, entonces, es seguir gestionando más obras, pero sobre todo ser transparentes y ágiles en su ejecución.

SEGUNDA ESTRATEGIA

 Fortalecimiento institucional para el diálogo con sectores económicos. Cesore y algunos gremios ya se han manifestado. Es necesario tener en la Alcaldía un responsable e interlocutor en el tema de reactivación económica. Alguien debe ser el doliente de lo económico que hoy institucionalmente no existe. Como dijo el Nobel en economía Douglas North, para que haya desarrollo se necesitan instituciones, reglas del juego, incentivos. Hay que organizar eso en Valledupar. Necesitamos fortalecer la institucionalidad y con ella el diálogo con los sectores económicos, gremios, trabajadores, investigadores socioeconómicos, etc.

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 Hay que meterle ciencia, innovación y tecnología al aparato económico vallenato para mejorar su productividad y competitividad. Por eso es necesario agilizar la aparición de la Secretaría de Desarrollo Económico, cuyo trámite lleva ya tiempo en proceso. Pero que no se vaya a constituir en un ente burocrático más, sino todo lo contrario. Que sea un instrumento vivo y dinámico, que actúe en consonancia con las fuerzas activas de la economía vallenata, creando una red de aliados y consejeros para su gestión. 

No estamos de acuerdo que se le “cuelgue” a dicha Secretaría el tema ambiental municipal, entre otras cosas, porque lo ambiental merece atención específica, es muy serio y no siempre está relacionado con las actividades productivas. ¿Aquí la expectativa es para cuándo saldrá la secretaría? ¿Cuándo tendremos secretario/a de despacho?

TERCERA ESTRATEGIA

Educación y formación para el trabajo pertinente. De los colegios vallenatos salen anualmente alrededor de 5.000 bachilleres, de los cuales entran a estudios universitarios, técnicos o tecnológicos, solamente cerca de 2.000, por falta de más cupos y de capacidad de pago de los estudiantes, según el Ministerio de Educación Nacional. Es decir, hay un problema estructural serio que impide que nuestros jóvenes sigan su tarea académica. Muchos de ellos y sobre todo ellas, empiezan a sumar en el sector de los desempleados. En Valledupar el desempleo tiene rostro juvenil y femenino. 

Es necesario tecnificar la producción en Valledupar.

La recomendación es clara y obvia. Se requiere actuar en tres frentes: uno referido a cupos; otro referido a calidad, y otro a pertinencia de la educación técnica. En cuanto al primero se necesita hacer un esfuerzo en alianza con el Sena, Comfacesar e institutos tecnológicos para incrementar los cupos existentes, iniciando por llenar las vacantes estudiantiles que fueron abandonadas por la pandemia.

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 Hay también que invitar a nuevos institutos para que abran sedes en la ciudad y que los actuales amplíen su capacidad, para que una vez se recupere la economía y los estudiantes puedan retomar sus estudios, haya cupo para todos. Estos jóvenes deben seguir estudiando, tener la oportunidad de terminar su ciclo técnico o universitario, es su derecho. 

El segundo frente de recomendaciones parte del reciente trabajo realizado por Cesore/Fedesarrollo que entrevistó a empresarios y líderes gremiales de la ciudad, indagando sobre el tipo de profesionales y técnicos que requiere la economía vallenata. Los resultados fueron muy interesantes. 

Se demandó de una parte que los egresados tuviesen más formación en lo que se conoce como habilidades blandas –trabajo en equipo, resiliencia, puntualidad, buen trato con el cliente, etc.- y mucha mejor preparación en manejo de bases de datos, matemáticas, etc. La calidad de la preparación deja bastante que desear. En habilidades técnicas se están pidiendo más programadores, expertos en TICS, personas bilingües, técnicos en marketing digital, manejo de redes, guías turísticos, expertos culturales, restauración ambiental, agroecología moderna, etc.   

Para el tercer frente es importante entonces definir el tipo de economía que tendrá Valledupar en unos años, inclusive pensando en la transición energética que tendrá el departamento, que va a pasar a una etapa poscarbón en relativamente pocos años. Hay que ir preparando a su capital humano, su insumo más preciado, para la nueva economía que de allí surgirá. Hay que ser proactivos en promocionar la apertura de cursos en esas nuevas vocaciones que tendrá el departamento y por ende la ciudad en un futuro que se está acercando.

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Como contraparte a toda esta oferta, hay que fortalecer la demanda desde el lado de los estudiantes y una manera de hacerlo es dando becas, totales o parciales, y auxilios estudiantiles para el transporte o la alimentación por asistir a estudiar. Esas ayudas se deben masificar, recurriendo a instrumentos financieros y para esto serían de altísima utilidad los fondos de regalías. Recursos invertidos en educación tendrán el máximo retorno en unos años.  

CUARTA ESTRATEGIA

 Reducción de trámites y agilización de procesos. Hay que facilitar el trabajo del sector privado. Esa es una de las labores del gobernante: promocionar la labor del inversionista bajo las reglas del trabajo decente y responsable. Bienvenidas las inversiones de este tipo en Valledupar.  Valledupar es un mercado muy interesante, no solo por sus más de 500.000 habitantes, sino que al ser una ciudad uninodal, con ninguna similar en sus alrededores, tiene un área de influencia de cerca de un millón de personas. Eso garantiza un mercado de consumo importante para las empresas.

Hay que aligerar los trámites, tanto desde la perspectiva de gestión ante los entes públicos, como con los entes privados. Es un llamado generalizado que hacen los empresarios. Sería conveniente, sobre todo ahora, por las razones de virtualidad, una revisión de los procedimientos, así como una simplificación de los trámites para operar una empresa en la ciudad. Recomendamos se constituya una fuerza de tarea Alcaldía, Camacol, Concejo, Curadurías, Notaría, para estudiar la realidad de los trámites necesarios en el sector construcción, y grupos de tarea similares en otros sectores.

También vale la pena evaluar el trámite de la formalización de las empresas, en términos de costo y complejidad, para tornarlo más accesible y amigable a los pequeños emprendedores. Promocionar los beneficios de la formalización e incentivarla entre los pequeños empresarios. Brindar un apoyo a pequeñas empresas para construir sus plataformas digitales y capacitarlas en su uso, en estos tiempos de pandemia sería de gran valor agregado y utilidad para ellas. 

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Otro tema es cero tolerancia con la corrupción. No hay peor traba para el inversionista que las zancadillas que le pone la coima y la corrupción. 

QUINTA ESTRATEGIA

 Innovación e investigación aplicada. Nos imaginamos una Secretaría de Desarrollo moderna que en alianza con otras oficinas nacionales y departamentales construya alianzas en pro de la innovación y la tecnología. Solo así puede avanzar en términos de productividad y competitividad el municipio. Trabajo mancomunado con Agrosavia, el CDT Ganadero, Invest-Cesar, Consejo Regional de Competitividad, universidades y Centros de Investigación es absolutamente necesario. Además, debe buscar experiencias en otras regiones, como por ejemplo estudiar la experiencia de RUTA-N en Medellín. 

En el componente agropecuario, para dar un solo ejemplo, la Alcaldía debería hacer lo que está a su alcance. Organizar productores y darles el apoyo en gestión y búsqueda de recursos con otros entes o aportar capital semilla para nuevos cultivos, con el fin de probar con proyectos pilotos nuevas variedades o productos, que en últimas repercutirá en la dinámica empresarial y productiva del municipio.

SEXTA ESTRATEGIA

 Incentivos económicos y financieros. Existe actualmente un Fondo de Crédito gestionado por la administración municipal, con la financiación de Bancoldex, para que empresas vallenatas puedan acceder a créditos favorables. Es un paso en la dirección correcta. Lo que hay que atender es que dichos recursos irriguen también a las micros y pequeñas empresas, Pymes, además de atender a los medianos empresarios de la ciudad.

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Hay que hacer   un seguimiento permanente a dicho fondo para ver si está cumpliendo con su cometido y estar atentos para su capitalización en caso que haya agotado los recursos. 

También contemplar exenciones impositivas (predial) para que empresas generadoras de altos volúmenes de empleo se localicen en la ciudad. Eso va en el sentido correcto, con el fin de dinamizar la economía vallenata, pero siempre haciendo el análisis costo-beneficio para el municipio. 

Finalmente fue un comentario de varios de los empresarios entrevistados, el reclamo para que se revisara el estatuto tributario por ser considerado muy oneroso para la actividad empresarial y en particular en esta época de pandemia. 

Por: CESORE.COM