Quiero referirme a dos caracterizados personajes que se han constituido en referentes de la actividad constructora en la ciudad, se trata de los hermanos arquitectos Jaime y Juan Tadeo Orozco, socios fundadores de la empresa Orbe Construcciones, quienes han transformado la vida de Valledupar con un trabajo serio y responsable.
Ellos han estado presentes en la creación de plazoletas abiertas para el solaz, en los recintos cerrados donde se cuecen las estrategias de un desarrollo bien planificado, en los grandes proyectos de vivienda que le dan albergue a un pueblo ávido de buenas soluciones habitacionales, en los pequeños castillos que resguardan a las clases sociales más favorecidas por la fortuna, en los complejos agroindustriales esculpidos en los montes, en los hoteles de marca internacional, en los edificios saludables que miran con orgullo su pasado glorioso y vislumbran con optimismo un futuro promisorio para la ciudad.
En los macroproyectos que prodigan justicia social, integrando en un solo sitio a todos los estratos sociales que se adaptan a los modernos conceptos de la sociedad de consumo. Así se construyeron los desarrollos urbanísticos de





