Cuando se acercan las elecciones territoriales en Valledupar ocurre un fenómeno bastante particular: aparecen los economistas.
Es justamente en esa época cuando comenzamos a escuchar hablar de las tasas de desempleo, de las cifras del DANE sobre pobreza extrema, pobreza moderada y pobreza monetaria; del desempleo juvenil y de los adultos; de la poca industria que tiene la ciudad; de la limitada oferta de servicios y, por supuesto, del gran fantasma de la economía global: la inflación.
Estamos a unos diez meses del inicio de las inscripciones para la Alcaldía y el Concejo de Valledupar y, como si se tratara de una tradición electoral, comienzan a aparecer en las redes sociales los precandidatos y candidatos explicándonos las estadísticas económicas de nuestra ciudad.










