—Compadre Chendo, ¿cómo está?
—Bien, gracias a Dios.
—Hacía rato que no lo veíamos.
—Bueno, aquí estoy; no me he ido. Aunque este calor no deja que uno disfrute de Valledupar como antes. ¡Nos vamos a derretir!
—Compadre Chendo, venimos a preguntarle: ¿qué pasó con el Festival de Villanueva, esa pieza magistral llamada “Cuna de Acordeones”?
—Bueno, espero que todos ustedes estén bien. El cambio de gobierno fue un obstáculo para conseguir los fondos y, luego, vino el temblor de tierra, que hizo que los grandes recursos y donaciones se destinaran a otras necesidades.
De todas maneras, el próximo 19 de septiembre el pueblo ofrecerá una programación para la gente que ya tenía tiquetes comprados. Tendremos una noche con las dinastías musicales y una enorme batalla de compositores: los mejores. Será una reunión amistosa, de recreación, esparcimiento y alegría.










