A Emdupar, independientemente de su actual intervención del Gobierno nacional, se le inyecta una fuerte inversión de alcaldía y gobernación; o se busca un privado experto que ponga el dinero y opere. Y en uno u otro caso, se cuente con una administración experta, profesional y honrada, libre de presiones y amistades políticas.
Nos quedamos esperando que la Nación pusiera un recurso del Fondo de Capitalización de la Superintendencia de Servicios Públicos, la entidad interventora de Emdupar. Pero, ¡nada!
Luego de más de tres años de intervención de la empresa Emdupar por parte de la Superintendencia, los problemas que motivaron esa decisión continúan en la capital del Cesar.





