Según los planes del Gobierno nacional, antes de que termine 2026 se estaría culminando la construcción de la megacárcel Renacer, en el municipio de Sabanas de San Ángel, Magdalena, obra que en Valledupar nos recuerda esa serie de inconvenientes de seguridad que trajo consigo la denominada «La Tramacúa», debido a las similares características entre esos dos grandes centros de reclusión.
Aunque la megacárcel Renacer estará ubicada en territorio del Magdalena, sus eventuales repercusiones no tienen por qué limitarse a los límites de ese departamento, debido a que Valledupar mantiene una importancia comercial, institucional y social para habitantes de diferentes municipios del centro y el sur del Magdalena. Los desplazamientos por motivos laborales, comerciales, familiares, educativos y de prestación de servicios forman parte de las relaciones cotidianas entre estos territorios. Esa estrecha relación hace pertinente evaluar los posibles efectos indirectos de la nueva infraestructura penitenciaria sobre la capital del Cesar.
La puesta en funcionamiento de Renacer debe obligar a la región a prepararse para evitar que un establecimiento destinado a garantizar la seguridad termine convirtiéndose en un factor de riesgo para la tranquilidad ciudadana, tal como, en cierta medida, ha pasado con ‘La Tramacúa’ en Valledupar.





