Por sugerencia de nuestros lectores, siguiendo con el tema relacionado con el río Guatapurí, en especial de la zona del balneario Hurtado, se puede afirmar que, sin duda alguna, este es uno de los lugares más hermosos de Valledupar. Sin embargo, son muchos los aspectos que deben replantearse en cuanto a su infraestructura física, comercial y paisajística.
En la actualidad, el panorama del balneario Hurtado refleja una preocupante falta de planificación integral que merece ser atendida con urgencia por la administración municipal. Hoy, más que nunca, se hace necesario retomar la reactivación y adecuación de varios sitios turísticos que, en el pasado, funcionaron exitosamente y que contribuían tanto al disfrute ciudadano como a la descongestión de las zonas que hoy soportan una sobrecarga de público, especialmente en temporadas altas como vacaciones, el Festival Vallenato, el cierre e inicio de cada año y el puente festivo de Reyes Magos, entre otros.
Entre esos sitios turísticos pendientes de reactivación o mejor adecuación podríamos citar ‘El Pueblito Vallenato’, el puente colgante, los sectores aledaños al puente Hurtado y la Escuela Ambiental ubicada en los entornos del río Guatapurí, los cuales no pueden seguir relegados al olvido de los gobiernos de turno.
Recuperar esos lugares permitiría diversificar la oferta turística, distribuir mejor el flujo de visitantes y rescatar escenarios que hacen parte de la historia de Valledupar. A ello se suma una situación crítica que requiere intervención inmediata, tal es la recuperación de la zona de parqueadero situada bajo los frondosos árboles contiguos a la Universidad Popular del Cesar y detrás del CAI de la Policía. Actualmente, este espacio está invadido por carpas envejecidas de venta de comida criolla que, además de afectar negativamente la estética del entorno, impiden el estacionamiento de vehículos y contribuyen al bloqueo de la vía principal de acceso al río desde la carretera que comunica a Valledupar con La Guajira; ese lugar debe repensarse, incluidos los locales estacionarios de venta de bebidas y licores.
De igual manera, resulta impostergable reorganizar la ubicación de las chazas de ventas artesanales porque tal como se encuentran en la actualidad generan contaminación visual y limitan la apreciación plena del paisaje natural, en especial de las aguas frías y cristalinas de “El guardián del Valle”, uno de los mayores atractivos del sector. En este sentido, las adecuaciones comerciales del Parque La Provincia pueden y deben servir como referente para aplicar un modelo similar a lo largo de todo el recorrido turístico del río, logrando así una infraestructura locativa homogénea, ordenada, atractiva y cómoda tanto para usuarios como para vendedores y visitantes en general.
Otro aspecto preocupante es la margen izquierda del río Guatapurí, la cual requiere una intervención decidida, debido a que en algunos puntos específicos se ha convertido en botadero de basuras y escenario de actividades poco acordes con la vocación ambiental y turística del lugar. La idea es que, además de embellecer la zona, se proteja el componente ambiental.
Como se puede ver, el balneario Hurtado y, en general, el río Guatapurí necesitan ser repensados con una visión integral, sostenible y de largo plazo. La administración municipal tiene la responsabilidad histórica de liderar este proceso, en beneficio del medio ambiente, del turismo y del derecho ciudadano a disfrutar, de manera ordenada y segura, de uno de los mayores encantos naturales de Valledupar. Seguiremos expectantes a este tema de gran interés para nuestra ciudad.





