Mientras que la polémica en Valledupar giraba en torno a la venta de bienes al 1 % de su valor, en Curumaní surgió un escándalo porque la Alcaldía habría pagado hasta tres veces más por implementos deportivos.
Se trata de un contrato de la administración municipal por valor de $249 millones que busca dotar a las escuelas de formación deportiva del municipio. La polémica tomó fuerza tras la denuncia del concejal de oposición, Álex Oliveros Galindo, quien publicó las tablas de precios del contrato e invitó a la ciudadanía a cotizar los trece tipos de implementos adquiridos para las disciplinas de fútbol, voleibol y patinaje.
En su pronunciamiento, el cabildante cuestionó las condiciones en las que se adjudicó el proceso y planteó varios interrogantes directos a la administración municipal. “¿Un solo oferente en la subasta? ¿Cuál fue el precio base de la administración? ¿Cómo se determinó este precio? ¿Nos pueden compartir actas de entregas donde se evidencien las cantidades de cada suministro?”.










