EDITORIAL

El Festival es el que debe volar alto, no el precio de los tiquetes

No se justifican pasajes aéreos con precios que, por estos días, oscilan entre $800.000 y dos millones de pesos.

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Los medios de comunicación somos los principales receptores de las quejas ciudadanas. Por estos días es muy recurrente el pedido para que se optimice el servicio del aeropuerto local Alfonso López y que se amplíe la oferta de vuelos, desde y hacia Valledupar, en especial en esta temporada con miras a la realización de la versión número 59 del Festival de la Leyenda Vallenata.

En tal sentido, ha tenido mucho eco la denuncia pública hecha por ‘Yiyo’ Martínez, un líder cívico de Valledupar y exfuncionario del aeropuerto Alfonso López, quien cuestionó las limitaciones de infraestructura de esa entidad y el monopolio que ejerce la empresa Avianca en esta ciudad.

La queja de ‘Yiyo’ generó algunos análisis, por ejemplo, que “la situación con Avianca en Valledupar tiene varios factores que explican lo que está pasando: 1. Cuando una sola aerolínea domina la mayoría de los vuelos en una ruta, los precios tienden a subir porque no hay presión fuerte de otras compañías. Si LATAM Airlines u otras reducen frecuencias o se retiran, el impacto es inmediato. 2. Eventos como el Festival Vallenato disparan los precios. Las aerolíneas aplican tarifas dinámicas: a mayor demanda, mayor costo. 3. El Aeropuerto Alfonso López Pumarejo tiene limitaciones (clima, infraestructura, tráfico aéreo), lo que puede causar cancelaciones o cambios de ruta, especialmente en temporadas de lluvia. 4. Entidades como la Superintendencia de Transporte y la Aeronáutica Civil deberían vigilar abusos, pero muchas veces la gente siente que no hay control efectivo”.

Además de esos análisis, compartimos esas voces que piden denunciar formalmente ante la Superintendencia si hay abuso o incumplimientos, las mismas que recomiendan que, antes de viajar por avión, se debe hacer un ejercicio comparativo con otras rutas cercanas como Santa Marta o Barranquilla y luego explorar las opciones del transporte terrestre, lo mismo que comprar con anticipación el tiquete aéreo para obtener mejores precios. Pero todo ello ha de hacerse sin dejar de ejercer presión pública para que las cosas mejoren en ese sentido.

El tema debe llamar la atención de todos, el servicio de transporte aéreo en Valledupar, a
pocos días del Festival Vallenato, amerita que las autoridades competentes lo revisen nuevamente y exploren mecanismos que ayuden a mejorarlo,
en aras de que estas festividades y la misma ciudad eleven el nivel de impacto y de imagen tanto local como de manera internacional. No se justifican pasajes aéreos con precios que, por estos días, oscilan entre $800.000 y dos millones de pesos.

El llamado es a dejar de mirar como algo normal esos precios exagerados, como también los deterioros de la infraestructura, los servicios insuficientes y esa logística aeroportuaria que no responde a la creciente demanda, especialmente en temporadas de alta afluencia turística como la que se avecina con el Festival Vallenato.

Algo urgente que se debe superar es el problema referente a la oferta de vuelos limitada y poco competitiva, eso todos los años se repite y seguimos con rutas hacia Bogotá, principal conexión nacional, que se hacen con frecuencias insuficientes y tarifas inalcanzables para un grueso público, lo que dificulta el acceso tanto de visitantes como de los propios vallenatos.

Sabemos que todos los años la afluencia de público es muy significativa y es eso lo que hace que cada vez el Festival Vallenato sea más grande, precisamente es ese aspecto al que hay que darle toda la prioridad del caso para así superar las cifras de ediciones anteriores. Para lograrlo, es fundamental eliminar las dificultades para viajar hacia Valledupar porque ese impedimento termina desincentivando el turismo y afectan directamente la economía local y el concepto de ciudad de eventos con el que se pretende posicionar a esta capital.

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