En este momento de la historia de la humanidad no voy hablar de coronavirus ya que estamos muy bien informados.
Pero sí de la historia de la humanidad donde se formulan las inquietudes de muchas personas y organizaciones que, ante una evidencia tan espeluznante, tratan de emprender acciones que respondan a la necesidad urgente de mitigar, remediar y compensar las acciones de la humanidad, de forma que sea posible frenar y revertir los índices actuales de deterioro. Naciones Unidas, por ejemplo, ha emprendido una convocatoria a todas las naciones para redefinir las metas, luego de los bajos resultados que arrojaron 15 años de aplicación de los Objetivos del Milenio, bajo el esquema de la “Agenda de Desarrollo Pos 15” para la reevaluación de metas para el periodo 2016 – 2030.
Podemos decir que, ante la evidente inoperancia de las metas acordadas en el año 2000 con ocasión del nuevo milenio, que en 15 años no fue posible cumplir, se hace necesario evaluar no las metas, sino los caminos. Todos conocimos de primera mano las iniciativas que originaron los Objetivos del Milenio; todas ellas hacían prever que la humanidad había asumido su responsabilidad y que emprendería cambios con seguridad y vehemencia que arrojarían los mejores resultados, pero no fue así.





