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Una familia mágica

La escritura es un oficio, un oficio específico y serio que demanda sensibilidad; sensibilidad que se perfecciona con la experiencia sincera y solidaria en el curso de la vida, y con  los libros.

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La escritura es un oficio, un oficio específico y serio que demanda sensibilidad; sensibilidad que se perfecciona con la experiencia sincera y solidaria en el curso de la vida, y con  los libros. El filósofo norteamericano Ralph Waldo Emerson (1803-1882)  nos regaló esta reflexión: “Una biblioteca es un gabinete mágico donde están muchos espíritus hechizados que despiertan cuando abrimos un libro. Ese libro, geométricamente, es un volumen, una cosa entre las cosas. Cuando lo abrimos, el mismo libro cambia, ya que somos el río cambiante de Heráclito”. 

Mi sobrina, Sarita  Restrepo Atuesta,  quien reside en Bogotá, disfruta el  perfume  de la adolescencia y la afición por los libros y  la escritura. Con frecuencia  nos visita en Valledupar. Es autora  del siguiente  texto: 

«Una  familia mágica. En esta  bella familia viven cuatro misteriosas personas, las cuales siempre sospeché que tenían poderes sobrenaturales. La madre es bastante simpática, diferente a las demás mujeres. ¿Y cuál es el misterio? Bueno, empecemos por el color de su cabello. Ella dice que no se hace nada; la expresión en su rostro me hace pensar que es cierto; el color de su cabello es gris, con tonalidades blancas y doradas. Ella se levanta a las cuatro de la mañana; se dice que usa su cabello mágico para sacar las manchas de la ropa, que parecían imposibles de quitar; y para hechizar la cocina de manera que siempre se encuentre impecable, y hacer su receta mágica de cafecito con leche. Por mi cuenta lo he intentado en mi casa y  jamás me queda igual. 

“Hay un solo hombre en esa casa. También tiene su truco mágico.  Parece  como si hubiese detenido  el tiempo,  permanece siempre joven; es muy inteligente y tiene memoria para guardar una colección de chistes, de sucesos culturales y familiares; quizá sea por eso lo de su apariencia juvenil y saludable. Claro, camina todas las mañanas,  lee, escribe poesía y artículos que publica en el diario EL PILÓN y otras revistas regionales. Pero sigo pensando que tiene más trucos bajo el sombrero…

“La hija mayor de la familia. Esta mujer, de buen gusto y delicadeza, es la más misteriosa de la casa; como la madre, también tiene el cabello mágico; y las manos hechizadas, que utiliza para pintar, bordar y hacer aretes, collares y otros aderezos femeninos. A veces pienso que mis ojos entrecerrados y mi expresión de ‘amor facial’ es un hechizo de ella.  

“La hija menor. De esta conozco casi todos sus truquillos. El primero y más evidente es su altura; nació con un propósito: nunca pasar inadvertida. Hechiza a todos con su porte y elegancia. Su hechizo más conocido es dejar un halo de su personalidad por todos los sitios por donde pasa. Es tal su poder mágico, que basta presentir su presencia para sentir la imponencia de una emperatriz. La unidad mágica de los habitantes de esa casa me ha enseñado nuevos significados para entender la familia». 

Por: José Atuesta

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