El pasado 3 de diciembre del año en curso, la Cámara de Comercio de Valledupar, bajo la dirección del doctor José Luis Urón Márquez, realizó un significativo homenaje y brindó reconocimiento a diversas personas que se han destacado en distintos ámbitos y labores.
Se trata de un acto que genera legítimo regocijo, en la medida en que constituye una verdadera fuente de motivación para quienes, con esfuerzo y perseverancia, han luchado por alcanzar sus objetivos en los campos económico, académico, cultural y deportivo, entre otros. Este tipo de iniciativas inciden de manera positiva y directa en el proceso de construcción, desarrollo y fortalecimiento social de la ciudad de Valledupar y del departamento del Cesar.
Soy firme partidario de que los homenajes y reconocimientos deben hacerse en vida, pues ello permite que el ser humano se estimule y se motive a seguir creciendo. La naturaleza humana está orientada al progreso, a la evolución constante. Reconocer el mérito ajeno se convierte, sin duda, en un poderoso acto de motivación: es como regar una planta para que dé frutos, dado que nuestras acciones están guiadas tanto por motivos internos como externos, los cuales no son únicamente de carácter material, sino también moral y espiritual.





