El presidente chino, Xi Jinping, advirtió el jueves al presidente estadounidense, Donald Trump, que una mala gestión de los desacuerdos entre ambos países sobre Taiwán podría llevar las relaciones entre China y Estados Unidos a una “situación peligrosa“, durante la cumbre que los dos líderes siguieron de cerca.
La advertencia no tiene precedentes. Según la agencia estatal china Xinhua, Xi, refiriéndose a Taiwán, le dijo a Trump: “Si no se maneja bien, los dos países podrían chocar o incluso entrar en conflicto“.
Taiwán ha sido durante mucho tiempo un punto álgido en la relación entre Estados Unidos y China, ya que Pekín se niega a descartar el uso de la fuerza militar para obtener el control de la isla y Estados Unidos está obligado por ley a proporcionar a Taipéi los medios para defenderse.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien acompaña a Trump en China, confirmó a NBC News que se abordó el tema de Taiwán, y afirmó que los chinos “siempre lo plantean desde su perspectiva, nosotros siempre dejamos clara nuestra posición y luego pasamos a otros temas“. El resumen estadounidense de las conversaciones se centró en el deseo compartido de los líderes de reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, prácticamente cerrado debido a la guerra con Irán, y en el aparente interés de Xi en comprar petróleo estadounidense para reducir la dependencia de China de los suministros de Oriente Medio. Con los índices de aprobación de Trump mermados por una guerra con Irán que no muestra signos de amainar, la primera visita de un presidente estadounidense a China en casi una década ha adquirido mayor relevancia en su búsqueda de logros económicos.
“Hay quienes dicen que esta podría ser la cumbre más grande de la historia“, le dijo Trump a Xi en un breve discurso de apertura, tras una ceremonia que contó con una guardia de honor y multitudes de niños ondeando flores y banderas en el Gran Salón del Pueblo de Pekín.
Xi le comunicó a Trump que las negociaciones preparatorias entre los equipos económicos y comerciales de Estados Unidos y China, celebradas el miércoles en Corea del Sur, habían alcanzado “resultados equilibrados y positivos“, según un resumen del Ministerio de Relaciones Exteriores de China. El objetivo de las conversaciones era mantener la frágil tregua comercial alcanzada en la última reunión entre ambos líderes en octubre, cuando Trump suspendió los aranceles de tres dígitos sobre los productos chinos y Xi se retractó de restringir el suministro mundial de tierras raras.
“Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos”, la isla autónoma que China reclama como propia si no se gestiona adecuadamente, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que llevaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación sumamente peligrosa.
En su discurso de apertura del jueves, Xi Jinping hizo referencia a la Guerra del Peloponeso en la antigua Grecia, un conflicto que duró décadas y que estalló entre Atenas y Esparta en el año 431 a. C. En un claro desafío a la rivalidad hegemónica, Xi preguntó: “¿Podrán China y Estados Unidos superar la llamada ‘trampa de Tucídides’ y forjar un nuevo paradigma para las relaciones entre grandes potencias?”.
Por: Luis Elquis Díaz
