Tengo varios e importantes motivos para celebrar este su aniversario 40 y uno de ellos es haber sido testigo privilegiado de cómo fue que nació la idea, la evolución desde el funcionamiento inicial, de hecho, trasmitiendo en el canal 5 VHF y luego su legalización y papel sustancial en el proceso de integración regional, sin poder soslayar la mención de la persona a la que se le debe que este proyecto haya llegado a donde llegó y es José Jorge Dangond Castro.
Todo se inició con un minitrasmisor de unos pocos vatios de potencia, construido en California EE. UU., al que bautizaron Televallenato, que emitía desde el Edificio Dangond, en ese momento el más alto en Valledupar, señal que se recibía precariamente en parte de la ciudad y su entorno cercano, y lo trascendente no radicaba exclusivamente en los uno o diez mil vatios en antena sino en la audacia disruptiva que resultó ser. Fue una semilla que brindó estupendos frutos.
José Jorge, instaló sus equipos y, para sorpresa de todos, lo que se rumoró sobre decomisar los equipos del canal por parte del gobierno nacional, se convirtió en el decidido apadrinamiento oficial de la ministra de comunicaciones, (hoy MinTIC) Nohemí Sanín y también del entonces presidente de la República Belisario Betancur y lo que se suponía un lánguido final se convirtió en el inicio de algo grande: Telecaribe y más allá de esto, de la parte técnica, fue la simiente de la televisión regional en el país. Por eso siempre se ha dicho que “al que le van a dar le guardan.”





