Consagra el artículo 53 de nuestra Carta Política que la remuneración del trabajador debe ser digna, y que su alcance debe suplir no solo las necesidades que le son propias, sino también las de su familia, cuyo desarrollo legislativo lo encontramos en la Ley 278 de 1996, en virtud de la cual se creó la Comisión Permanente de Concertación Salarial, donde tienen asiento los gremios, organizaciones sindicales y representantes del Gobierno.
Pues bien, dicha comisión no se logró poner de acuerdo para fijar el nuevo incremento salarial que regirá a partir del 2026, porque los gremios solicitaban un incremento del 7,21 % en tanto que las organizaciones sindicales solicitaron un reajuste equivalente al 16 %. ¡Más de 8 puntos porcentuales de diferencia!
Curiosamente, solo hizo falta que el Consejo de Estado suspendiera el decreto del Gobierno, y que el presidente Gustavo Petro, amenazara con subirlo a $2.155.000 mensuales, para que la Comisión lograra ponerse de acuerdo, en tiempo récord.
Pero si analizamos la tabla de incremento salarial en Colombia, se observa que en 19 años, es decir, desde el año 2002 hasta el 2021, el aumento se movió entre el 3,6 % hasta un 8 %. Casi dos décadas donde se desconocieron los postulados de la Carta Política, donde olímpicamente se desconocieron las necesidades del trabajador y su familia, donde se pauperizó el ingreso salarial, bajo el sofisma de que, a menor incremento del salario mínimo, menor inflación.
A partir del año 2022, es cuando se dignifica el salario de la clase obrera con aumentos que van desde el 10 % del año 2022 hasta el 23.7 % de este año, que equivale a $1.750.000 mensuales. No olvidemos que actualmente, 2.4 millones de colombianos viven de este salario mínimo vital.
El gobierno del Cambio, incrementó el salario vital por encima de la inflación en el año 2023 en un 16 %, en el 2024 en el 12,07 %, 9,54 % en el 2025 y el 23,7 % en este año. Pero, ¿cuál ha sido el comportamiento según el DANE de la inflación del 2022 al 2025? Veamos: 2022 13,12 %, 2023 9,28 %, 2024 5,20 % y 2025 5,10 %. ¡Las cifras no mienten y como decimos por acá: “El que quiera más que le piquen caña”!
No obstante, la oposición cerró filas en defensa del actual Sistema General de Seguridad Social y de Salud (SGSSSS), y en defensa de la clase empresarial. Creen que el ciudadano de a pie no se da cuenta de que la derecha en Colombia hizo de la salud un negocio con la Ley 100/1993 y que defiende a ultranza los intereses mezquinos de la clase empresarial, en detrimento de la clase trabajadora.
La frase de cierre: “El alcance real de este estado de desinformación sólo lo conocen quienes se ven en la situación de confrontar los hechos que conocen con las mentiras del día”. Autor: Thomas Jefferson (1743-1826) darioarregoces2308@hotmail.com
Por: Darío Arregocés Baute
