Sabemos de sobra que la moto se ha convertido en una bomba de tiempo. No hay servicio público de transporte más peligroso que este vehículo. No hay consejo que no se le haya dado a los mototaxistas, pero de nada ha valido, diariamente siguen matándose por o debido a su irresponsabilidad, siendo el consumo de licor el factor que se convierte en el detonante más fuerte.
Según estudios recientes de la Universidad Javeriana se ha comprobado que se están “muriendo los más jóvenes en Valledupar por accidentes de tránsito, sobre todo mototaxistas entre los 18 a 25 años”. Esto es pan de cada día.
Por lo anterior es que he querido hacerles una propuesta muy seria a estos jóvenes mototaxistas. Me refiero a la donación de sus órganos en el momento del fallecimiento por accidente. Aquí en nuestra ciudad mueren mensualmente más de diez jóvenes, con esto se convertiría Valledupar no en la capital mundial del vallenato, sino en la capital mundial como donadora de órganos y tejidos.





