La contratación pública en Colombia se basa en siete principios que procuran garantizar una eficiente gestión de los recursos públicos, sin embargo, es uno de los principales problemas que tiene el Estado colombiano.
Odebrecht, Reficar y el Programa de Alimentación Escolar, PAE, constituyen una muestra reciente que tipifica falta de transparencia y una exacerbada habilidad para torcer la ley.
El problema dista por resolverse a pesar de las leyes y medidas establecidas, porque el montaje para formalizar prácticas ilícitas rebota de la institucionalidad y los responsables del robo de los recursos públicos terminan en sus casas la mayoría de las veces disfrutando del fruto de su macabro raponazo. La estructuración de estudios o diseños, el planteamiento de obras innecesarias y otras sin terminar son las modalidades más usuales para dar el zarpazo y morder de los recursos públicos.




